Tomás Pascual, exembajador de Chile ante la Organización de Estados Americanos (OEA), abordó este martes en Cooperativa la política migratoria del Gobierno del Presidente José Antonio Kast y consideró su promesa de 300 mil expulsiones como una "metáfora" o "hipérbole" alejada de la capacidad real del Estado.
"Todos los que de alguna manera nos hemos venido dedicando a esto sabíamos que era impracticable por varios motivos. Primero, porque los flujos de movilidad humana no se mueven en función de los dictámenes de los jefes de gobierno", afirmó en entrevista Lo Que Queda Del Día.
En esta línea, el también académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado indicó que "la capacidad histórica de Chile indica que no es posible" ejecutar este tipo de expulsiones masivas: recordó que, "en el periodo 2022-2026, solo se pudieron materializar algo así como 4.850 expulsiones".
Además, dio cuenta que uno de los cuellos de botella más críticos es la tensa relación con el principal país emisor de migrantes en nuestro continente: Venezuela.
Según afirmó Pascual, se debe avanzar en "expulsiones muy acotadas, dado que no tenemos ningún tipo de relación consular con Venezuela, lo que impide que el gran número de expulsiones efectivamente se pueda decretar hacia ese país".
Pascual, exembajador de Chile ante la OEA, afirmó la falta de relaciones consulares con Venezuela se identifica como el principal obstáculo para las deportaciones efectivas. (FOTO: UAH)
"Necesitamos establecer un mecanismo de diálogo con el gobierno venezolano con el objeto de que los aviones de la Fuerza Aérea o los vuelos chárter ingresen al espacio aéreo", puntualizó el experto.
Ante este escenario, la regularización aparece como la alternativa más eficiente para la seguridad y la economía del país. Según el académico, el Estado debería enfocarse en "determinar a aquellas personas que queremos que eventualmente se queden porque cumplen con los requisitos, pese a haber ingresado por un paso no habilitado, respecto de aquellas personas que deben ser expulsadas".
"Eso permitiría, entonces, focalizar muchísimo mejor los esfuerzos respecto de las expulsiones", enfatizó Pascual.