Este miércoles se confirmó el hallazgo de tres cuerpos de los pescadores que permanecían desaparecidos tras el hundimiento de la embarcación "Koñimo I", ocurrido la madrugada del martes en el estuario del Reloncaví, Región de Los Lagos.
El siniestro dejó seis víctimas fatales, todos los cuerpos fueron ya recuperados y están en proceso de entrega a sus familiares.
Según indicaron desde la Armada, durante esta jornada "el procedimiento que se desarrolló conforme a los protocolos vigentes y con resguardo de la seguridad del personal personal interviniente", mientras la Fiscalía y la Brigada de Homicidios de la PDI siguen adelante con la investigación sobre las causas de lo sucedido.
La fiscal María Angélica de Miguel resaltó la extrema dificultad de los trabajos submarinos y explicó que la estructura de la embarcación quedó severamente dañada tras el hundimiento.
"Esta no es una operación fácil, es bastante complejo. Todo lo que había en el interior está desordenado, está por todas partes", detalló la persecutora, subrayando que la seguridad de los equipos de buceo es prioritaria y reveló que, "salvo los sobrevivientes, que lograron salir, el resto (los fallecidos) se encontraron todos al interior de la embarcación".
En cuanto a las víctimas fatales recuperadas, Fisclaía confirmó la identidad de los tres fallecidos: el patrón de la nave, Marco Argel, hallado durante la noche del martes; el buzo Cristian Maldonado y el supervisor de buceo Luis Figueroa.
"Se debería iniciar el reflotamiento lo antes posible"
La fiscal De Miguel añadió que la intención es "que la nave, (sometida) a la reflotación, sufra el menor daño posible, para poder tener éxito en los peritajes".
"Nos reunimos hoy en la mañana con la empresa, por lo tanto ya ha llegado maquinaria pesada y ellos están trabajando en ese plan que tienen que presentarle a la Armada. Y una vez que la Armada apruebe ese plan, se debería iniciar con el reflotamiento lo antes posible", señala la fiscal.
El gobernador marítimo de Puerto Montt, Mario Besoain, informó que se dispuso la apertura, en paralelo, de una investigación sumaria administrativa.
"Esta nave contaba con sus permisos de zarpe vigente, tenía un listado de pasajeros que también estaba al día. Hay un caso en particular que se está verificando, que es la no declaración de uno de los tripulantes, que es justamente uno de los sobrevivientes", añadió Besoani.