Carabineros y el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) del Ministerio Público detuvieron a dos sujetos de nacionalidad colombiana vinculados a un macabro secuestro con homicidio perpetrado a inicios de abril en un sector rural de la comuna de Curacaví.
Según la investigación, la víctima -un hombre de 41 años, también colombiano- pertenecía a la misma organización criminal que sus victimarios, la cual operaba en el sector de la "Pequeña Caracas", en la comuna de Estación Central.
Entre los detenidos se encuentra el presunto líder de la banda, a quien se le incautaron 18 kilos de cocaína al momento de su captura, y un segundo individuo que trasladó el cuerpo en un taxi dentro de una bolsa "matutera".
El crimen quedó al descubierto el pasado 12 de abril, cuando cuando residentes de la zona descubrieron un incendio en las cercanías del condominio Hacienda San José, en la Cuesta Zapata.
Al intentar extinguir las llamas para evitar su propagación a viviendas cercanas, las autoridades hallaron el cuerpo de una persona envuelto en frazadas, maniatado de pies y manos, decapitado y calcinado.
Un detalle perturbador revelado por el Ministerio Público fue el hallazgo de una Biblia junto a la cabeza de la víctima, un gesto interpretado como una señal de amedrentamiento hacia otros miembros de la organización o bandas rivales.
La fiscal Carmen Gloria Guevara detalló que, según la autospia, en el crimen "hay ensañamiento, porque se aumentó inhumanamente el dolor de la víctima".
"No solo la causa de muerte fue decapitación -que ya eso nos produce sorpresa y espanto-, sino que previo a la decapitación tuvo varias heridas cortopunzantes innecesarias para el objetivo, que era matarlo. Luego a esta víctima se le decapita, se le fractura y se le mete en una bolsa de estas llamadas 'matuteras' para trasladarlo, con el mayor desprecio a la vida", indicó la persecutora.