El robo de armas desde el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la Policía de Investigaciones en Concepción quedó al descubierto el pasado 29 de diciembre tras una revisión de las cadenas de custodia que detectó la desaparición de seis armas incautadas y diversa munición, hecho que derivó en una investigación penal que mantiene a un exfuncionario de la institución en prisión preventiva.
Según informó la prefecta inspectora Claudia Chamorro, jefa regional de la PDI en el Biobío, el funcionario involucrado renunció a la institución una vez que fue notificado de su implicancia en el caso, siendo posteriormente formalizado y privado de libertad.
En paralelo, otras tres personas civiles fueron detenidas por su participación en el ilícito.
En su última cuenta pública, la fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, confirmó que la sustracción de las armas tenía como objetivo su venta en el mercado ilegal.
La persecutora detalló que se trata de una investigación aún en desarrollo y de carácter reservado, dada la gravedad de los hechos, que golpean directamente a la PDI tras comprobarse que armamento bajo custodia institucional fue sustraído para fines delictuales.