El Congreso Nacional espera despachar en septiembre el proyecto de ley que reforma el sistema político, que permanece estancado en su tramitación desde inicios de año.
La iniciativa, ingresada en 2023 por el anterior Gobierno de Gabriel Boric, se reactivará tras haber alcanzado un acuerdo unánime en la comisión mixta para destrabar la diferencia entre las Cámaras, según había adelantado el ministro de la Segpres, José García Ruminot.
Sobre el acuerdo, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), señaló: "Fue una decisión que tomamos como colegisladores, tanto con el ministro de la Segpres como conmigo. Le pusimos urgencia a este proyecto para que pudiera llegar a la mixta, convoqué a la mixta y así se produjo un entendimiento en esta instancia".
"Como ya está hecha la tabla de esta semana, de vuelta de la semana regional vamos a poner este proyecto en tabla. Yo espero que este proyecto, que es sobre una modificación a Ley Orgánica Constitucional de Partidos Políticos, también ayude para que la reforma constitucional (de seguridad) que está en la Cámara pueda seguir avanzando", expresó.
"(Si queremos) un fortalecimiento de nuestra democracia, no podemos seguir con la fragmentación (de partidos) que tenemos. Tenemos bastantes acuerdos transversales y por eso creo que todo lo que podamos hacer en esta materia, en reforzar nuestro sistema político, es una buena noticia para Chile", sostuvo la senadora.
UDI: "En las democracias más desarrolladas, normalmente hay dos o tres partidos"
La reforma al sistema político busca fortalecer la representatividad de los partidos con nuevas exigencias de formación y financiamiento, además de establecer mayores requisitos para independientes y reconocimiento legal a comités parlamentarios.
Sin embargo, el principal punto de divergencia que obligó a conformar la comisión mixta fue la declaración de principios de los partidos, donde se logró un acuerdo para expresar la condena al sistema totalitario, al uso de la violencia y el compromiso con la probidad y la transparencia.
El diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, defendió que hay que "exigirle a las nuevas fuerzas políticas que tengan un mínimo de representatividad. Le hace mal a las democracias tener 30 partidos; de hecho, en las democracias más desarrolladas, normalmente hay dos o tres partidos".
"Acá no lo vamos a reducir a dos, pero estamos poniendo más exigencia para que no tengamos 30, y eso es algo que es positivo, porque finalmente le da más estabilidad al país. Y, como digo, es fruto de un acuerdo que se produjo durante el gobierno del expresidente Boric y que hoy día los nuevos parlamentarios, cuando miran el documento, dicen 'esto está bien hecho'", afirmó.
"Fuimos los parlamentarios de derecha y de izquierda los que le pedimos al Gobierno que le pusiera urgencia para poder terminar la tramitación de este proyecto. Es una buena noticia para Chile que haya más estabilidad, que no hayan partidos que aparecen y desaparecen al día siguiente y que tengamos un cuadro político más o menos estable", expresó Ramírez.
DC no ve "conveniente obsesionarse" con despachar proyecto en septiembre
Asimismo, el diputado y timonel de la DC, Álvaro Ortiz, no cree "conveniente obsesionarse" con convertir a ley el proyecto dentro de septiembre.
"Creo que hay cosas que se pueden mejorar. Aquí también va a haber una nueva realidad de los partidos políticos en cuanto al umbral de la cantidad de militantes que tiene cada uno", alertó.
"Considero que los temas realmente que deben estar de suma urgencia son otros, por ejemplo, los de seguridad, así que esperamos que no sea algo que se haga a la rápida ni a la ligera, porque también cuando estamos hablando de perfeccionamiento al sistema político de nuestro país es precisamente para hacer las cosas bien aprendiendo de los errores", opinó el parlamentario.
"Poner el pie en el acelerador solo para sacar algo rápido en esta materia no es bueno", cerró Ortiz.