El Gobierno abrió la puerta este lunes a retirar del Congreso la reforma constitucional en materia de seguridad, condicionando la medida a que la Comisión de Constitución del Senado elabore y presente un texto consensuado y transversal.
La propuesta inicial del Ejecutivo —que permitía decretar un estado de excepción de 120 días renovables sin autorización del Congreso— generó un fuerte rechazo en la oposición y dividió al oficialismo por los reparos frente a un eventual presidencialismo excesivo.
La decisión fue confirmada por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien comentó que "el Gobierno no tiene problema en bajar su propuesta con el propósito de que ingrese una nueva, a la luz de lo que estuvimos trabajando junto al senador Longton, y pusimos a disposición del resto de los integrantes de la Comisión de Constitución del Senado y eso a su vez tramitarlo de la mano con la reforma constitucional que ya presentó la senadora Vodanovic".
"Desde esa perspectiva, tendríamos un texto que representaría el propósito buscado por el Gobierno", insistió.
Respecto a que si el retiro significa un fracaso en las ideas iniciales del Gobierno, Squella aseveró que "sería muy pequeño pensar que los éxitos o los fracasos están en función de quién puede tener un crédito respecto de un proyecto de ley o no".
"El éxito se mide en función del resultado, y el resultado exitoso va a estar cuando se logren los 4/7 para una reforma constitucional que nos dé paso a un estándar de protección distinto, y al final del día los que ganamos somos todos los chilenos", reflexionó.
El presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya, apuntó que el retiro del proyecto tiene la condición de que "exista una nueva propuesta constitucional para abordar los temas de seguridad pública completa".
"El resto de la agenda corta se sigue trabajando en las distintas comisiones", agregó el legislador.
Por su parte, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, afirmó que "como Gobierno siempre estamos disponibles para recoger esas propuestas, ampliar las bases de apoyo, llegar a un acuerdo y sacar adelante una reforma que sea compartida por la oposición. Vamos a conversar con ellos y, una vez que tengamos esa conversación, es probable que suceda lo que se señala o que la propuesta se mejore", indicó la autoridad.
El senador Andrés Longton (RN) reconoció que el proyecto "se podría haber ingresado de una manera distinta desde el punto de vista del contenido si se hubiera sociabilizado, porque probablemente hubiéramos hecho las aprensiones antes de que se hubiera presentado y eso obviamente sirve de lección. No va el quinto estado de excepción, no va porque nosotros creemos que el estado de emergencia ha sido eficiente y, como tal, hay que potenciarlo y no dejarlo de lado, no debilitarlo al crear uno nuevo".
En la misma línea, la presidenta del PS, senadora Paulina Vodanovic —quien cuestionó que el anuncio no se diera tras un diálogo más amplio en el Congreso—, busca que el consenso contemple la fusión con su proyecto de ley orientado a establecer un nuevo régimen carcelario de alta seguridad.