En medio del complejo escenario legislativo tras la bochornosa postergación de la votación final de la megarreforma en el Senado, el Gobierno confirmó este jueves el uso de sus atribuciones para ajustar el texto final del proyecto.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ratificó que el primer veto formalizado estará dirigido a suprimir definitivamente la norma que prohibía el anatocismo: la capitalización y cobro de intereses sobre intereses en deudas vencidas o no pagadas.
La decisión del Ejecutivo busca alinearse con las advertencias técnicas emitidas por el Banco Central, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF).
Desde estos organismos habían encendido las alarmas señalando que prohibir esta práctica no generaría una rebaja en el costo del crédito, sino que restringiría de forma severa el acceso al financiamiento, encarecería las tasas para los sectores de mayor riesgo y alteraría de forma estructural el funcionamiento del sistema bancario nacional.
Reacciones en el Congreso
El senador Karim Bianchi (independiente) calificó el anunciado veto como "una mala decisión política", argumentando que "el Gobierno tuvo que elegir entre proteger a las personas o proteger un privilegio del sistema financiero y ha optado por lo segundo".
Desde la Cámara Baja, en tanto, el diputado Jorge Brito (Frente Amplio) sugirió "aplicar intereses sobre intereses a quienes ahorran esperanzados en un futuro más próspero y no así a aquellos que hoy están endeudados, pudiendo distinguir deudas que son de primera necesidad como aquellas que no".
"Al igual que el olvido financiero, esto es una propuesta en una necesidad latente y es el nivel de endeudamiento, además un sistema bancario que genera ganancias exorbitantes", señaló el integrante de la Comisión de Hacienda.
Pese a estos planteamientos, en La Moneda la decisión ya está adoptada, catalogando el veto sobre el anatocismo como un paso técnico indispensable antes de la promulgación de la ley.