El Gobierno sufrió un nuevo revés legislativo en su agenda de seguridad, luego de que la Cámara Baja rechazara la reforma constitucional que buscaba ampliar el plazo de detención para ejecutar expulsiones administrativas, actualmente fijado en 48 horas.
La iniciativa pretendía extender ese período hasta un plazo de entre cinco y 30 días renovables, con el objetivo de facilitar la materialización de las expulsiones decretadas por la autoridad.
Por tratarse de una reforma constitucional, el proyecto necesitaba 89 votos para avanzar en su tramitación, pero obtuvo 88, por lo que fue rechazado este martes en la Sala.
Consultado tras la votación, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, señaló: "La información que tengo es que algunos votos que estaban comprometidos finalmente no estuvieron".
"Ese trabajo (prelegislativo) se hace rigurosa y minuciosamente, pero cuando llega el momento de votar, hay personas que o no están en la Sala, o simplemente cambian su voto. Creo que frente a esos imponderables es muy, muy difícil poder tomar medidas adicionales que nos permitan asegurar los votos", reflexionó el secretario de Estado.
Cambios de opinión en la Cámara
Durante la sesión, el parlamentario Marcos Ilabaca (PS) argumentó a favor de la iniciativa, pero finalmente decidió abstenerse en su votación.
Situaciones similares registraron Patricio Pinilla (DC) y José Montalva (Ind-PPD), quienes habían manifestado su apoyo al proyecto, pero no votaron.
"La realidad hoy día nos lleva a tomar una decisión. El Estado tiene que contar con herramientas para manejar de mejor manera el control migratorio. Nuestro deber como diputados y parlamentarios es dársela. Por eso votaré a favor de este proyecto", había dicho Pinilla en su intervención en la Sala.
A la salida de la sesión, Pinilla explicó que "fue quizás un poco apresurado expresar una posición antes de terminar todo el debate. También es un aprendizaje en lo personal, porque el proyecto, a medida que sigo reflexionando en torno a él, cada vez siento que no iba en la dirección correcta y que más que resolver los problemas, generaba más dificultades".
En tanto, Montalva había anticipado en el debate: "Voy a votar a favor de este proyecto solamente para no dar la justificación de que he aquí el problema de que Chile no haga las expulsiones en el tiempo y forma como los chilenos esperan que se haga.
"En el devenir de esa discusión estoy abierto a considerar, sobre todo a quienes viven en los territorios. Habían diputados que hablaron de la experiencia que ellos tenían en el norte, que el 96 por ciento de las expulsiones se hacen en esos cinco días y que va a generar que el Estado, en vez de apurar las expulsiones, se iba a demorar más", precisó después el legislador.
Permisos ingresaron fuera de plazo
Algunos diputados se encuentran con permiso constitucional para acompañar al Presidente José Antonio Kast durante su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Sin embargo, los respectivos oficios ingresaron tarde a la Secretaría de la Cámara y, por lo tanto, no permitieron rebajar el quórum requerido para aprobar la reforma.
Ante los cuestionamientos por la falta de coordinación, el diputado de Renovación Nacional Diego Schalper salió en defensa del ministro García Ruminot, señalando que "no es el inspector del curso, no es la mamá a cargo de alguna persona. Cada diputado tiene que tramitar su permiso constitucional. ¿Tiene que llevarlos también de la mano a la sala?".
Por el contrario, el jefe de la bancada del Partido Nacional Libertario, Hans Marowski, apuntó directamente contra el Ejecutivo: "Obvio que es un fracaso que no hayan logrado sacar este proyecto que era tan importante y es responsabilidad 100% de la Segpres. No pueden perder por un voto".
A su vez, el diputado republicano Cristián Araya detalló que "faltó un voto, en consideración de que habían varios parlamentarios fuera del país y es una cuestión que afectó las mayorías. Nosotros habíamos ingresado la rebaja de quórum correspondiente, la secretaría general nos indicó que no había llegado en tiempo".
"Yo creo que siempre se puede perfeccionar el trabajo, en particular de la Segpres, esperamos que tenga un trabajo mucho más activo, más involucrado en este tipo de cosas", añadió.
Pese al rechazo, el Gobierno puede solicitar que el proyecto pase inmediatamente al Senado, donde necesitará el respaldo de dos tercios de sus integrantes para continuar su tramitación.
Respecto del contenido de la iniciativa, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, advirtió que mantener el plazo vigente "va a entorpecer la expulsión de migrantes ilegales, y también la correcta extradición de personas".
La reacción de Kast desde Nueva York
Desde Nueva York, Kast restó dramatismo a la disputa partidaria y advirtió que la derrota legislativa afecta directamente al país y no a una colectividad política en particular, confirmando que el Ejecutivo evaluará los caminos jurídicos para reflotar la iniciativa.
Al respecto, el Mandatario sostuvo que "perdió Chile, no perdió un sector político. Esto no es problema de un voto o dos votos, hay más parlamentarios que estando en Chile no votaron, hay parlamentarios que se opusieron a esto. A mí me gustaría poder convencerlos de que Chile necesita una norma como esta".
"Vamos a ocupar todas las herramientas, sea con una insistencia eventualmente en el Senado o con otro proyecto de ley, para sacar adelante el proyecto. Yo creo que nadie debería negarse a ordenar la nación", recalcó.