El exdirector de Migraciones Luis Eduardo Thayer renunció a su militancia en el Frente Amplio, pues acusó que la dirigencia del partido "lo dejó solo" en medio de uno de los episodios más críticos que le tocó enfrentar: los cuestionamientos de la derecha a su gestión por el caso de los niños haitianos.
De acuerdo con La Tercera, Thayer hizo efectiva su renuncia el viernes 14 de agosto -hace casi una semana- y, posteriormente, escribió un duro mensaje contra la dirigencia frenteamplista en un grupo de WhatsApp que comparte con personeros de la colectividad.
"Mi decisión tiene que ver con una evaluación muy personal, profunda y extensa hacia atrás, en relación a las expectativas recíprocas entre un militante y su partido. Estoy afrontando un proceso que es probablemente el más duro que me ha tocado enfrentar y he estado públicamente solo, pagando el costo de una política derivada del ejercicio de un cargo de Gobierno", reza el envío.
"No basta el apoyo (de los militantes) en la intimidad, (sino que) es necesaria la contención pública ante las arremetidas en contra de uno de los tuyos. He recibido apoyos internos muy valiosos, llamados, palmadas en la espalda, respaldos de segunda fila, respuestas formales, todos solidarios y en general sinceros, y se agradecen muchísimo porque alientan y animan", reconoció el sociólogo.
"También ha habido silencios notorios, pero una defensa o un apoyo del partido que arriesgue algo, la verdad es que no he tenido, y no es que no lo haya pedido", fustigó.
"Cuando un grupo oficialista te denuncia al Ministerio Público y te basurea como delincuente, y es gente del PS la que te llama para ofrecer ayuda en serio, son compañeros del PC o incluso dirigentes de la DC quienes se ofrecen para salir al frente -o es la exministra del PPD (Carolina Tohá) quien efectivamente sale a defenderte-, y no los dirigentes de tu partido, la verdad es que no decepciona, da escalofríos", expresó Thayer.
Lapidario disparo contra las "vísceras" del FA: "A este partido le falta la vieja política"
El exdirector de Migraciones atribuyó la conducta del FA a una "falta (de) vieja política, la que con todos sus ripios se para desde la fraternidad y el atrincheramiento con los suyos. Esto me inmoviliza para proyectarme dentro del partido", expresó.
"Perder, al igual que ganar, es inherente a militar, pero no se puede perder solo. Las derrotas en la militancia son colectivas como en las familias y los golpes se reciben juntos. Entiendo, pero no acepto que predomine el cálculo (político), por ejemplo, al no confrontar con la Contraloría (que alertó sobre los niños haitianos perdidos), porque esa semana particular hacerlo implicaba ponerse junto a la derecha. (...) No puedo aceptar que el pragmatismo supere la frontera de la lealtad", añadió.
"Mi renuncia a la militancia fue ingresada al Servel el viernes 14 antes que se iniciara la elección (interna), y no tiene que ver en lo absoluto con la directiva saliente (que lidera Constanza Martínez) y mucho menos con la entrante (que presidirá Gael Yeomans), sino con lo que entiendo está en las vísceras de esta organización", finalizó el ahora exadherente frenteamplista.