La presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, desestimó este lunes en Cooperativa un quiebre en la dirigencia tras los roces públicos con las parlamentarias Daniella Cicardini y Daniel Manouchehri, afirmando que la diversidad de opiniones es una característica histórica de la colectividad de 93 años.
Pese a que se reportaron salidas molestas de almuerzos de bancada y enfrentamientos en el hemiciclo, la senadora, en entrevista con Lo Que Queda Del Día, descartó un debilitamiento de su gestión y confirmó que se han tomado medidas internas para regularizar la comunicación con los legisladores del partido.
"El Partido Socialista (no tiene dos almas), tiene por lo menos unas diez almas. Así que hay que saber navegar en esta diversidad que tenemos, es histórica. El partido nació de reunir muchas y distintas corrientes de opinión: socialista, anarquista, en fin", analizó la legisladora.
Las diferencias con Cicardini
En esta línea, afirmó que "ese espíritu de debate, de cierta confrontación, a veces aflora con más fuerza, pero también tiene un lado muy positivo, que es representativo de la diversidad de Chile".
Respecto al enfrentamiento público con la senadora Cicardini, la timonel del PS descartó que estas situaciones dañen la institucionalidad, afirmando que ya están reunidas este lunes -junto a los otros militantes del partido- para seguir trabajando.
"Esto no es un tema personal. Hay diferencias políticas de fondo que deben tratarse en la institucionalidad del partido, para eso estamos tomando algunas medidas (...) básicamente de mayor regularidad en la conversación con los parlamentarios", puntualizó Vodanovic.
El PS como prioridad
Finalmente, dio por superado el conlficto entre ambas, asegurando que "el impacto de esto no beneficia a la ciudadanía".
"Mi responsabilidad como presidenta del Partido Socialista de Chile la pongo por sobre cualquier otra diferencia. El PS es una institución de 93 años, es fuerte, a veces cruje, pero se mantiene de pie", cerró.