A pocos días del inicio de septiembre, el pago del aguinaldo de Fiestas Patrias se posiciona como una de las principales preocupaciones económicas para los hogares chilenos, tanto en el sector público como privado.
En el sector público el beneficio está garantizado para la totalidad de los funcionarios, con aportes que oscilan entre los 60 y 90 mil pesos según el tramo de remuneraciones.
En el sector privado la situación es distinta. La ley no impone un pago general a menos que esté contemplado en contratos individuales o convenios colectivos. Sin embargo, la reiteración del beneficio a lo largo de los años genera derechos adquiridos para los trabajadores.
"Pueden variar en sus montos, pero va a depender si está pactado o no y si los empleadores lo han entregado por dos, tres años o más, dado que ahí se podría configurar una cláusula tácita. Si un empleador ha otorgado siempre un aguinaldo de Fiestas Patrias hacia el alza, no va a poder bajar ese aguinaldo en el futuro exponiéndose a que un trabajador o varios trabajadores reclamen. Por el contrario, si el empleador ha cambiado estos montos consistentemente, tiene cierta libertad para su cambio", explicó el abogado laboral Pedro Matamala.
En el caso de los jubilados y pensionadas, el Estado contempla un pago directo a contar del 1 de septiembre, el cual beneficiará a casi tres millones de personas en todo el país.