El analista político Marco Moreno, decano de la Facultad Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, abordó en Cooperativa la discusión del Plan de Reconstrucción Nacional, proyecto estrella de la Administración de José Antonio Kast que "no sido capaz de desplegar con claridad".
Moreno planteó que "el Gobierno está demasiado parapetado en una posición de intransigencia respecto del contenido de la propuesta", en la relación a los reparos del Consejo Fiscal Autónomo y el Fondo Monetario Internacional, además de las críticas de la oposición.
"Al final del día, las políticas públicas son el resultado de una transacción, de una negociación entre los actores y, por lo tanto, pretender que el proyecto de Reconstrucción Nacional vaya a tener viabilidad política solo en los términos que el Gobierno quiere, es una ilusión. En el Gobierno pasado (Gabriel Boric), cuando se tramitó la reforma de las pensiones, finalmente la propuesta que partió, terminó siendo muy distinta a la que finalmente se aprobó", afirmó.
En ese sentido, destacó el rol que tomó la oposición al anunciar "miles de medidas" al proyecto: "Es lo que le corresponde, que es justamente fiscalizar y controlar los actos del Ejecutivo. A los gobiernos puede no gustarle lo que hace la oposición, pero es parte del funcionamiento normal de una democracia".
"Parece que el Gobierno intentara siempre tener un enemigo al frente, en este caso a una oposición que está, por lo demás, muy desarticulada -no vamos a decir que ella es la principal responsable de los problemas del Ejecutivo-, sin embargo, más que confrontarla, creo que debiera buscar algunos espacios de entendimiento con este sector (...) Probablemente podría tener más resultados que solo estarse enfocando en criticar o cuestionar un rol", reparó.
El experto sostuvo que "cerrarse, no abrirse a la posibilidad de algún espacio de construir consenso y acuerdo, es una mala decisión por parte del Gobierno que probablemente lo que constituye es un error: no entender bien que debe construir viabilidad política a su proyecto, y la viabilidad política pasa por entenderse con los otros actores que también tienen poder".
"Recordemos que, si bien es cierto el Ejecutivo tiene una mayoría en la Cámara de Diputados, es una mayoría frágil que en cualquier momento se puede alterar producto de las dificultades que está teniendo. Y, por lo tanto, el principal objetivo en esta etapa es político, en el sentido de cómo le construye viabilidad política y no solo se centra en lo técnico, sino que se abre a la posibilidad de incorporar otras miradas", recalcó.
"Todos los errores del Gobierno no son producto de la oposición"
Por otro lado, evaluó que en la previa a la Cuenta Pública -y los primeros 100 días de Administración- que "lo que estamos observando justamente es que no hay una idea clara del Gobierno. No hay Gobierno y no hay oposición, porque todos los errores que el Ejecutivo ha mostrado no son producto de un rol de la oposición, sino que son más bien errores propios".
"Lo que estamos observando es que llega con una parte de su gabinete muy fatigado: lo que pasa con el ministro de Hacienda (Jorge Quiroz), la ministra de Seguridad (Trinidad Steinert), la ministra vocera (Mara Sedini) y las situaciones también que han afectado al ministro de Vivienda (Iván Poduje). Entonces, llega con un gabinete, en una parte importante, fatigado, fuertemente sometido a la crítica", aseveró.
Asimismo, agregó que "lo último, este anuncio del ministro Quiroz reforzado por el Presidente respecto de la posibilidad de gobernar recurriendo a lo que se llama la potestad reglamentaria. Es decir, usar decretos en materias administrativas, que son una herramienta que tiene el Ejecutivo en Chile, pero se comunica como un sustituto de la deliberación legislativa. Y ahí es donde se abre un flanco político comunicacional relevante".
"Ese ha sido el gran problema del Gobierno: los flancos políticos y comunicacionales en un equipo que nosotros pensábamos en un principio que iba a estar mucho más alineado, mucho más aceitado en este ámbito político comunicacional como lo habían demostrado durante la campaña".
En ese sentido, aseguró que "llegamos a la Cuenta del primero de junio con una sensación de que no hay Gobierno y de que no hay oposición en el país, y que el país se gobierna prácticamente como por un piloto automático".
"Esa es la sensación que probablemente tiene mucha gente, porque aún el Gobierno no ha sido capaz de desplegar con claridad lo que es su proyecto, centrado en seguridad, economía e inmigración. Y, por otro lado, la oposición no ha estado a la altura de ser una alternativa o mostrarse como alternativa a la gestión del gobierno", afirmó.
Rol del Partido de la Gente
Moreno analizó la relación del Partido de la Gente con la Administración de José Antonio Kast, cuyo apoyo al proyecto de Reconstrucción Nacional fue quitado durante la semana, y apuntó que "el costo de hacerlo con el PDG ya sabemos que le genera muchas dificultades al Gobierno, por la lógica transaccional que ocupa el partido".
"El Partido de la Gente es una colectividad política que responde a las lógicas de funcionamiento contemporáneo de los partidos, que lo que buscan es de alguna manera, sin tener una ideología clara, poder sacar alguna ventaja en el proceso político. En ese sentido, la lógica que mueve al PDG es transaccional", observó.
En ese sentido, explicó que "eso es lo que está haciendo cuando planteó: la rebaja del impuesto a los pañales o cuando planteó la devolución del IVA de los medicamentos, o las conversaciones que hoy día está desarrollando su líder, el ex candidato presidencial Franco Parisi, con el ministro de Hacienda".
No obstante, reparó en que "eso deja al Gobierno amarrado a lo que en política chilena se conoce como el famoso 'pirquineo' de los votos. Queda dependiendo de la voluntad del otro".
"Creo que es más razonable intentar llegar a acuerdos más amplios, más duraderos sobre el contenido de la propuesta, más que ganar una votación de manera circunstancial con los apoyos funcionales, en este caso del Partido de la Gente, pero que más temprano que tarde eso le comienza a jugar en contra", afirmó.