El Juzgado de Garantía de Calama determinó este viernes ampliar la detención de las dos mujeres imputadas por su presunta responsabilidad en la muerte de Mateo, un niño de cinco años que perdió la vida tras caer a una piscina en un recinto que, sin contar con los permisos correspondientes, funcionaba como centro de cuidado infantil.
La decisión de postergar la formalización, que se realizará el lunes, responde a la necesidad de contar con pruebas científicas concluyentes.
Según se detalló, se está a la espera del informe definitivo de autopsia del Servicio Médico Legal (SML), la toma de declaraciones de testigos e imputadas y las diligencias que la Policía de Investigaciones (PDI) sigue desarrollando en el sitio del suceso.
A la falta de patentes y las autorizaciones legales también se suma que la piscina no contaba con ningún tipo de reja o protección perimetral en el patio donde estaban los niños.
Un recinto marcado por la ilegalidad
Además, a medida que avanza la indagación, han surgido graves denuncias sobre las condiciones de funcionamiento del lugar donde ocurrió el fatal accidente.
Según acusan vecinos del sector, el inmueble no solo carecía de los permisos básicos para el cuidado de menores, sino que también era utilizado para la realización de fiestas particulares, lo que debe ser confirmado en la investigación.
Lo que dicen los habitantes de la zona es que como nunca excedieron del ruido, nunca se vieron incivilidades ni tampoco problemas en las inmediaciones, no fue denunciado y pasó desapercibido.
En cuanto a los plazos procesales, se estableció que será recién a comienzos de la próxima semana cuando la Fiscalía formalice la investigación, una vez que defina con precisión la calificación jurídica y el delito que se les imputará a ambas mujeres.
En tanto, el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) del Ministerio Público y la Brigada de Homicidios de la PDI permanecen recolectando evidencia en el sitio del suceso para reconstruir la dinámica de los hechos.