Con un promedio estimado de 200 mil asistentes por jornada y un balance positivo en organización, ventas y seguridad, la tradicional fiesta de La Pampilla de Coquimbo concluyó tras cuatro días de celebraciones dieciocheras.
El balance general de la edición dejó conformes a las autoridades locales, en un año marcado por la decisión del municipio de reducir el presupuesto destinado a la festividad y aplicar un enfoque de carácter solidario, sin mermar la concurrencia ni la calidad del espectáculo.
Uno de los principales hitos de esta versión fue su transmisión por televisión abierta a nivel nacional, la cual consiguió liderar las cifras de sintonía durante al menos dos jornadas. Frente a estos resultados, la administración municipal ya inició el análisis para proyectar la fiesta del próximo año.
"Este año fue bien especial, tuvimos por primera vez una televisación que nos permitió llegar a todas las casas de Chile y la verdad que nos tiene bien contentos porque este es un espacio donde los coquimbanos nos sentimos muy cómodos y es un lugar también que buscamos que siga siendo cada día más reconocido", destacó el alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri. En materia de orden público, Carabineros calificó el balance como exitoso.