Un equipo de investigadoras de la Universidad de Cádiz, en el sur de España, identificó por primera vez la presencia de microplásticos en diez playas de la isla Decepción, en la Antártida, lo que muestra que incluso uno de los lugares más remotos del planeta no está libre de contaminación plástica.
El análisis, que establece una línea base para futuros programas de seguimiento ambiental, reveló que los microplásticos estaban presentes en las diez playas que estudiaron. En concreto, las concentraciones oscilaron entre 2 y 31 partículas aproximadamente por kilogramo de arena.
En el trabajo, publicado en 'Marine Pollution Bulletin', las expertas explican que la Antártida suele percibirse como un territorio prácticamente intacto.
Sin embargo, la actividad científica, turística y pesquera, junto con el transporte oceánico desde latitudes más bajas, pueden introducir contaminantes como los microplásticos, que son partículas del tamaño aproximado de un grano de azúcar.
Los resultados revelaron que la mayoría de las partículas eran fragmentos procedentes de la degradación de plásticos mayores y no se detectaron pellets industriales, según informó este sábado la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía (gobierno regional) en un comunicado.
"Es muy complicado establecer el origen exacto de los microplásticos, pero estos datos nos indican que llevan tiempo en el medio y han sufrido procesos prolongados de degradación, ya sea tras ser transportadas desde latitudes más bajas o como consecuencia de la fragmentación de materiales plásticos presentes en la propia zona", explicó María Bellada Alcauza, investigadora de la Universidad de Cádiz.
En cuanto al plástico, los más frecuentes fueron el polietileno (PE), que suele emplearse para fabricar bolsas, envases, botellas y film transparente, entre otros materiales.
También identificaron policloruro de vinilo (PVC), que se utiliza en tuberías, cables eléctricos, mangueras y materiales de construcción.
Los investigadores del grupo subrayan que este trabajo constituye la primera evidencia científica de microplásticos en sedimentos intermareales de la isla Decepción y proporciona una base de referencia para campañas futuras.
El siguiente paso será comparar estos datos con nuevas muestras recogidas en 2024 y continuar con análisis periódicos.