Pedro Berríos, jefe de la Unidad de Emergencias del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), descartó que los pulsos eruptivos que mantienen en alerta amarilla al complejo volcánico Nevados de Chillán (Región del Ñuble) representen una amenaza de mayor envergadura.
En conversación con El Diario de Cooperativa, el funcionario destacó que el macizo cuenta con una vigilancia permanente de 365 días al año a través del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur, lo que permite analizar la actividad sísmica interna mucho antes de que se produzcan manifestaciones superficiales.
"Si bien el volcán está con un nivel un poquito más elevado de lo normal, no tiene indicios o señales de que esto vaya a escalar a algo mucho mayor. Es probable que nos vaya a sorprender con estas postales, que son estas pequeñas erupciones de ceniza que salen del cráter, que duran poquitos minutos y que después se dispersan con el viento", puntualizó.