Autoridades de Indonesia detuvieron a dos ciudadanos chilenos acusados de portar más de 4,5 kilos de cocaína en compartimientos modificados en sus mochilas, cuando se encontraban en el Aeropuerto Internacional I Gusti Ngurah Rai, en la isla de Bali.
Se trata de un hombre y una mujer, identificados con las iniciales B.F.C.N. y J.E.O.P., respectivamente, quienes arribaron a la isla el 3 de octubre en un vuelo procedente de Melbourne, Australia, en un viaje que comenzó en Santiago de Chile.
Los funcionarios sometieron el equipaje de la pareja a un escáner de rayos X en el sector de llegadas internacionales del terminal aéreo, lo que encendió las sospechas.
En medio del chequeo, los fiscalizadores supuestamente encontraron cuatro paquetes de plástico negro con un polvo blanco ocultos en compartimientos de dos mochilas. La sustancia fue sometida a un análisis de laboratorio, donde se identificó como cocaína.
En concreto, las autoridades registraron un peso total de 4.594 gramos repartidos en ambas mochilas. La causa fue entregada a la Agencia Nacional de Narcóticos de la Provincia de Bali, donde se inició una investigación.
Los imputados arriesgan desde 20 años de cárcel o cadena perpetua. En caso de que se logre establecer un delito severo de microtráfico, los chilenos arriesgan pena de muerte.
Ciudadano indonesio también fue detenido
Ambos chilenos declararon haber visitado Indonesia por primera vez, y que los gastos de su viaje fueron costeados por un tercero que identificaron con la inicial A, quien presuntamente se encuentra en Chile.
La indagatoria derivó, posteriormente, con el arresto de un ciudadano de nacionalidad indonesia identificado como HU, en el hotel de Kuta, quien sería el aparente receptor de la droga en Bali.
Las autoridades indicaron que este último seguía instrucciones de otro sujeto de nombre "Mbah", quien tendría comunicación directa con "A" en Chile, por lo que es buscado por la policía local.
La unidad antinarcóticos de Bali señaló que el avalúo -en las calles- de la droga incautada es de aproximadamente 15 millones de rupias (aproximadamente 155 millones de pesos), y que aún no se ha podido establecer que los imputados sean integrantes de una red internacional de tráfico de drogas.