El Gobierno resolvió no suscribir el ingreso formal de Chile como miembro pleno a la Coalición contra los Cárteles de las Américas (A3C), iniciativa promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de momento participará solo en calidad de observador, a la espera de examinar sus implicancias operativas.
La decisión se conoce a días de la cumbre de ministros y autoridades de seguridad fijada para el 26 y 27 de octubre en República Dominicana, fecha en la que se resolverá definitivamente la participación nacional.
El objetivo de dicha cita es concretar la firma del tratado de la coalición, instrumento que pretende articular el intercambio de inteligencia, enlace táctico y potencial empleo de los contingentes militares de los estados miembros para enfrentar a estructuras criminales transnacionales y focos narcoterroristas en el hemisferio.
Aunque está bajo el alero del "Escudo de las Américas" -diseñado como un espacio de concertación estratégica y alineamiento diplomático-, esta iniciativa posee un perfil beligerante y operativo.
El principal nudo de tensión radica en el alcance que tendrían los ejercicios coordinados por el Comando Sur de Estados Unidos. El Ejecutivo hace hincapié en que el ordenamiento constitucional chileno exige una aprobación del Congreso para permitir el ingreso de fuerzas militares extranjeras a suelo patrio.
Desde La Moneda optaron por un estatus provisional de observador de cara a la cumbre de seguridad en República Dominicana. (FOTO: ATON)
La postura fue respaldada por la senadora Loreto Carvajal (PPD), quien consideró "razonable que Chile actúe con cautela y mantenga, por ahora, una condición de observador".
"Existen legítimas dudas planteadas por expertos militares y policiales respecto de los alcances que podría tener una incorporación como miembro pleno, particularmente en materia de soberanía nacional", puntualizó la parlamentaria.
Asimismo, advirtió que "la cooperación internacional contra el crimen organizado es indispensable, pero debe existir una línea infranqueable: las operaciones policiales y militares dentro de nuestras fronteras deben permanecer bajo el mando y control exclusivo de las instituciones chilenas".
Respaldo parlamentario a la cautela estratégica
En la misma sintonía, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Manuel José Ossandón (RN), llamó a "distinguir entre el Escudo de las Américas, que es una alianza más bien política, y la Coalición contra los Cárteles de América, que tiene un carácter mucho más militar y operativo".
"Chile no debe restarse de la lucha contra el crimen organizado, pero tampoco puede perder su autonomía. Por eso, participar como observador me parece una posición prudente", dijo Ossandón.
"Aquí no se trata de estar a favor o en contra de Estados Unidos, sino de colaborar mutuamente en materia de seguridad, defendiendo siempre los intereses de Chile respecto a nuestra soberanía y combatiendo con firmeza el crimen organizado", enfatizó el legislador oficialista.
El senador Manuel José Ossandón recalcó que el país "tampoco puede perder su autonomía" frente a pactos de carácter militar. (FOTO: ATON)
Críticas por "ambigüedad comunicacional"
En tanto, la estrategia del Ejecutivo provocó cuestionamientos por parte de Marco Moreno, analista político y decano de Economía y Gobierno de la Universidad San Sebastián, quien advirtió que "el Gobierno debe evitar confundir cooperación en seguridad con alineamiento político".
"Chile necesita inteligencia, coordinación y capacidades operativas para enfrentar organizaciones criminales transnacionales, como ocurre hoy, pero también debe preservar su autonomía para definir prioridades y compromisos. Además, hay una paradoja: Estados Unidos considera a Chile parte de la coalición, mientras nuestro Gobierno posterga su incorporación formal", analizó el experto.
"Comunicacionalmente, esa ambigüedad tiene costos, porque permite que otros definan nuestra posición internacional. La Moneda debería (más bien) establecer condiciones claras de participación", puntualizó.
A este escenario se suma la incertidumbre sobre el viaje del ministro de Defensa, Fernando Barros, a la cita en República Dominicana.