Embajador de EE.UU.: "Si se molestan por mis respuestas, es su problema"
Brandon Judd defendió sus intervenciones públicas pese al reproche de Cancillería.
Además, reiteró que Washington no realizó una investigación propia sobre el estallido social.
Brandon Judd defendió sus intervenciones públicas pese al reproche de Cancillería.
Además, reiteró que Washington no realizó una investigación propia sobre el estallido social.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, defendió sus polémicas intervenciones públicas y aseguró que continuará expresándose cuando considere que debe proteger los intereses de su país: "Si las personas se molestan por mis respuestas, es su problema".
En entrevista con La Tercera, el diplomático abordó los cuestionamientos que ha recibido por sus declaraciones sobre asuntos políticos chilenos y afirmó que seguirá siendo "un tipo diferente de embajador".
"La diplomacia de Estados Unidos ya no es la misma del pasado. La diplomacia de Estados Unidos ya no es la misma del pasado", sostuvo Judd, quien aseguró que continuará respondiendo cuando estime que una declaración puede afectar la relación bilateral.
"Voy a seguir siendo un tipo diferente de embajador (...) Si las personas se molestan por mis respuestas, es su problema", remarcó.
El representante estadounidense sostuvo que no ha infringido la legislación nacional ni las normas internacionales: "No violé la ley chilena ni la Convención de Viena".
"Voy a respetar la ley chilena y la Convención de Viena, pero voy a hacer todo lo necesario para defender los intereses de Estados Unidos", añadió.
Sus declaraciones se conocen después de que el canciller Francisco Pérez Mackenna afirmara que "en varias oportunidades" se le ha advertido que no debe opinar sobre política interna.
El llamado de atención se produjo luego de que Judd asegurara que el estallido social de 2019 fue orquestado por organizaciones de izquierda y señalara que Washington disponía de información de inteligencia al respecto.
En la entrevista, sin embargo, el embajador reiteró que Estados Unidos no realizó una investigación independiente en Chile para sustentar sus afirmaciones.
"No enviamos a nadie a investigar aquí en Chile. Lo que hicimos fue tomar toda la información que había y la analizamos", explicó.
El diplomático dijo que el análisis se elaboró a partir de declaraciones de autoridades políticas, comunidades educativas y académicos chilenos.
Respecto de si sus antecedentes acreditan una planificación previa del estallido social, afirmó: "Sobre la planificación tengo que volver a revisar mis notas".
La controversia también motivó críticas del excanciller Juan Gabriel Valdés, quien planteó en El Primer Café que Chile debe hacer saber a Estados Unidos que no acepta "empujones ni faltas de respeto".