Juan Nagel, director académico de la Escuela de Negocios de la Universidad de los Andes, calificó de "negativo, pero no catastrófico" el arancel de 12,5% que EE.UU. impuso a Chile por una presunta importación de bienes creados bajo trabajo forzoso.
"Los aranceles que Chile estaba enfrentando cuando trataba de exportar a Washington eran del 10%, por lo tanto, la subida es bastante baja. Obviamente, no es una buena señal que te los suban; ciertamente, esto causa dolor y obliga a las empresas a buscar maneras de que no golpee sus ventas, pero no es un costo económico tan grande considerando que, por ejemplo, a países rivales como Perú y Noruega también les aplicaron los mismos gravámenes", analizó Nagel.
"Lo veo como un desarrollo negativo, pero no catastrófico. Además, Estados Unidos es mucho más importante para Chile que Chile para Estados Unidos. Muchas exportaciones importantes como el salmón, la fruta y el vino encuentran en el mercado norteamericano un mercado muy provechoso y con el cual hay relaciones comerciales de larga data", afirmó.
El director académico de la Escuela de Negocios de la Universidad de los Andes también descartó un impacto en el bolsillo de los chilenos: "Predecir que esto va a causar un impacto muy fuerte en ciertas industrias no es lo correcto. Al salmón noruego se le aplicó un 12,5% de arancel, según entiendo. Entonces, en ese sentido, tampoco es que estemos perdiendo competitividad. La palta chilena también parece estar exenta de este impuesto, por lo que creo que no deberíamos exagerar el efecto económico sobre los sectores y tampoco el efecto sobre los precios", sostuvo.