El exministro Cristián Monckeberg (RN) afirmó en El Primer Café de Cooperativa que la declaración de Michelle Bachelet y Gabriel Boric contra la adhesión de Chile al Escudo de las Américas le sonó a una "pasada de cuenta", especialmente en el caso de la expresidenta.
Los exmandatarios llamaron al Gobierno a reconsiderar la permanencia de Chile en la iniciativa. Al comentar esa declaración, Monckeberg sostuvo: "Me sonó como a pasada de cuenta, sobre todo de la presidenta Bachelet", y vinculó su impresión con la fallida candidatura de la exjefa de Estado a Naciones Unidas.
El exministro de Renovación Nacional dijo que, a su juicio, en la postura de Bachelet percibió "una suerte como de 'aquí me las voy a cobrar'".
Oposición: "Una declaración seria"
El exministro de Defensa José Antonio Gómez (PR) cuestionó que se atribuyera a Bachelet una motivación de ese tipo.
"No se puede pretender decir que la declaración (...) tiene una situación subalterna de pasada de cuentas por no haber sido apoyada a su cargo en la Organización de Naciones Unidas", afirmó.
A su juicio, Bachelet y Boric plantearon una posición política sobre la soberanía de Chile. "Cuando hay una declaración tan seria de dos presidentes, no puede tener ninguna mención a una cosa subalterna", sostuvo.
Nicolás Eyzaguirre (PPD), exministro de Hacienda, respaldó esa crítica, afirmando que "rebajar así a la presidenta suponiendo intenciones de venganza o de resentimiento no corresponde", señaló.
Agregó que la declaración de los expresidentes ayuda a debatir los alcances de la adhesión chilena.
Monckeberg pide explicaciones, pero ve una "sobrerreacción"
Pese a su cuestionamiento a la declaración, Monckeberg sostuvo que el Gobierno debe precisar qué implica para Chile el Escudo de las Américas. Valoró su propósito declarado de combatir el crimen organizado, pero advirtió que "Chile dice una cosa y Estados Unidos transmite otra bastante más profunda".
Por ello, pidió explicar "hasta dónde llega y hasta dónde se involucra nuestro país" en la cooperación propuesta. Mencionó como instancias para abordar esas dudas la comparecencia del canciller Francisco Pérez Mackenna ante el Senado y la interpelación anunciada en la Cámara.
Sin embargo, discrepó de quienes advierten que Chile ya comprometió su soberanía y enfatizó: "Tampoco sobreexageremos de que la soberanía se está entregando".
Gómez, en cambio, sostuvo que la adhesión plantea un problema para la soberanía y pidió claridad sobre sus eventuales implicancias en defensa. El excanciller Ignacio Walker también llamó al Gobierno a precisar qué decisión adoptó y cuáles son sus compromisos antes de discutir una eventual reconsideración.