Alertan por prevalencia en mujeres del cáncer de tiroides
Es dos a tres veces más frecuente que en hombres y estudios apuntan al papel que jugarían los estrógenos.
Es dos a tres veces más frecuente que en hombres y estudios apuntan al papel que jugarían los estrógenos.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Tiroides, que se conmemora cada 24 de septiembre, resurge la preocupación de especialistas por esta enfermedad, que afecta dos a tres veces más a mujeres que hombres, por lo se reafirma la necesidad de prestar atención a la aparición de nódulos y cambios persistentes en el cuello.
"Comparada por su forma con un escudo, una mariposa o la letra H, la glándula tiroides se encuentra en la parte anterior del cuello y produce hormonas que regulan el metabolismo y diversas funciones del organismo, entre ellas, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco, la presión arterial y la motilidad intestinal", recordó el Instituto Oncológico FALP.
En opinión de Felipe Contreras, cirujano oncólogo de Cabeza y Cuello, la enfermedad "es uno de los cánceres endocrinológicos más prevalentes en el mundo y su incidencia ha aumentado de manera progresiva en los últimos 30 a 40 años".
"Afortunadamente, con un diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, tiene un muy buen pronóstico y excelentes expectativas de sobrevida a largo plazo", detalló.
La evidencia médica muestra que el cáncer de tiroides es dos a tres veces más frecuente en mujeres que en hombres, y aunque no hay estudios concluyentes, la investigación apunta al posible papel de las hormonas sexuales, en particular los estrógenos, en procesos relacionados con el crecimiento y la proliferación de las células tiroideas, lo que "podría favorecer la aparición o progresión de algunos tumores en esta glándula en el sexo femenino".
Entre los factores de riesgo están la exposición a radiación ionizante, especialmente durante la infancia; antecedentes familiares de cáncer de tiroides; síndromes genéticos hereditarios, como la neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (MEN2); y antecedentes de algunas enfermedades tiroideas, como la tiroiditis de Hashimoto.
El cáncer de tiroides, en sus etapas iniciales, usualmente no presente síntomas; pero a medida que el tumor crece aparecen señales, como un bulto o nódulo en el cuello, dificultad o dolor al tragar, ronquera o cambios persistentes en la voz, así como también dificultad para respirar o inflamación de los ganglios linfáticos del cuello.
"Lo fundamental es buscar atención médica especializada para evaluar cualquier nódulo tiroideo y determinar si requiere estudio. La detección oportuna permite establecer el tratamiento adecuado y, en los casos de cáncer de tiroides, contribuye a obtener mejores resultados", relata Contreras.