Paz Egaña, directora ejecutiva del Centro Nacional de la Familia, conversó con Cooperativa sobre los 60 años de la fundación sin fines de lucro que presta servicios de atención de salud mental "a la gente que no puede acceder a ella", visibilizando la brecha de acceso en un sistema público saturado y uno privado con costos inalcanzables para la mayoría.
Egaña planteó que "la salud mental es un tsunami. Es el principal problema que percibe la gente como propio, como problema de salud". Y apuntó que la pandemia del Covid-19 intensificó la crisis, pero también la visibilizó: "Fue muy importante porque, de alguna manera, las empresas, organizaciones, el propio Estado, empezaron a tomar conciencia de la magnitud de estos problemas".
Asimismo, planteó que el problema se exacerbó en adolescentes: "Hay un contexto de violencia enorme, pero eso se empezó a expresar muchísimo en los colegios y las cifras de adolescentes que necesitan atención -según la Defensoría de la Niñez- es entre un 75% y 80%".
"Hay otra cosa muy importante, que es la prevención que uno puede hacer. Porque cuando la persona llega a consultar, ya está con el agua al cuello. O sea, ya no da más, ya no ve una manera de cómo resolver la situación que la tiene agobiada (…) Por supuesto que se le puede ayudar. Si está en una situación, la idea es hacer un llamado a que busquen apoyo, alternativas", reparó.
Igualmente, hizo un llamado a unirse a la campaña de recaudación que llevan este año bajo el lema de "La terapia cambia vidas", a la que se puede donar desde 500 pesos.