El presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri (UDI), respaldó este jueves en El Diario de Cooperativa la reforma legal propuesta por el Gobierno para juzgar bajo el régimen de adultos a menores de 16 y 17 años que participen en delitos de alta gravedad, tales como homicidios y secuestros, pese a las críticas a su eficacia como disuasivo.
El legislador advirtió que "muchos alcaldes de la Región Metropolitana, de comunas grandes, señalan es que el problema más grande está (en el caso de los delincuentes de) entre 16 y 17 años, con los regímenes semicerrados: personas que finalmente no cumplen condena en el encierro o la cumplen de noche y están a los pocos días delinquiendo".
"La alcaldesa (Camila) Merino y el alcalde (Jaime) Bellolio nos han pedido concentrarnos ahí (en ese tramo etario), pero los legisladores piensan que también hay que regular de alguna manera para los menos casos que hay de 15 años, incluso de menos", indicó Alessandri.
"Creo que hay que trabajarlo muy bien en el Congreso para que no sea solo un anuncio y que esas personas cumplan... Estoy pensando en niños de 16 y 17 que participan en portonazos, en encerronas, en turbazos con resultados gravísimos como el último del niño de 12 años, puedan cumplir condena en un régimen 100% cerrado y en ese lugar, distinto del lugar de encierro de los adultos, puedan cumplir una condena que sea disuasiva y que también, ojalá, los ayude a salir de ese entorno delictual y de ese loop delictual en el que están", agregó el parlamentario.
El riesgo de legislar "en caliente"
Al ser consultado sobre si el Congreso corre el riesgo de legislar bajo la presión e impacto público que generó el reciente asesinato del menor Alejandro Águila, el diputado reconoció que la contingencia siempre moviliza al Congreso, pero descartó que se traduzca en leyes improvisadas.
"Siempre hay un riesgo, y el Parlamento, si usted ve al menos desde el año 90 en que lo hemos seguido más de cerca, siempre estas cosas aparecen en el Parlamento cuando ocurre algo grave: ahí está la Ley Emilia y tantas leyes, incluso la Ley Naín-Retamal, que llevan nombres de lo que ha sucedido en el mes. El trámite legislativo no es tan rápido, al menos están un año y medio las leyes en el Congreso. Por lo tanto, esperamos que toda esa ideas que surgen de la realidad de lo que estamos viviendo puedan salir del Congreso no en caliente, no para el caso particular, sino que como una ley de la República que va a estar ahí por 40 o 50 años", matizó.
Cuestionamientos de la Defensoría de la Niñez y enfoque "multicausal"
Respecto a las advertencias de la Defensoría de la Niñez, organismo que expuso ante el Senado que el endurecimiento de las penas no garantiza una baja en los delitos y que significaría un costo estatal superior a los 42.000 millones de pesos anuales, Alessandri enfatizó que el sistema requiere un cambio urgente debido a su ineficacia.
"La evidencia más grande es que lo que tenemos no funciona. Evidentemente que si usted le va a preguntar al defensor de la Niñez, por su mismo cargo, siempre va a estar en desacuerdo con cualquier medida que afecte a la niñez (...) Al final estos son temas multicausales: es cómo nosotros atacamos la educación básica, cómo el Estado detecta cuando un niño ha faltado más de 10 días a clases e inmediatamente interviene a su familia, cómo lo apoya con psicólogos, con terapeutas, cómo averigua si en su familia —padre, madre— hay violencia, alcoholismo, dependencia a las drogas", argumentó el líder de la Cámara Baja.
"Esto evidentemente es mucho más grande que una condena, pero nosotros tenemos que cambiar el sistema actual y tenemos que dar señales claras. Entendemos que es multicausal, entendemos que lo que tenemos hoy día no funciona y entendemos que hay que eliminar todos los incentivos para que adultos usen a niños (...) Tenemos que ir cerrando esas ventanas", subrayó.
Debate por rebaja de edad penal a los 13 años
Finalmente, el diputado UDI no cerró la puerta a las propuestas de sectores que piden reducir la edad de responsabilidad penal a los 13 años, aunque advirtió que cualquier aumento de la población penal juvenil debe ir acompañado de una profunda reforma a la infraestructura de internación para evitar que los centros se transformen en focos de reclutamiento delictivo.
"Puede parecer exagerado si uno lo ve en un principio, pero después, si vemos la cantidad de jóvenes que han delinquido a esa edad, es realmente impresionante (...) Los alcaldes que han seguido muy de cerca este caso nos dicen: 'antes de legislar eso, vea el régimen cerrado en que quedan y vean la institución en que quedan', porque, si usted va a dejar un joven de 13, 14, 15 o 16 en un ambiente como el que tienen las cárceles hoy, donde el crimen organizado sigue reinando, donde son escuelas del delito, donde salen mucho más avezados de lo que entran, eso no funciona", sostuvo Alessandri.
"La batalla la estamos perdiendo en esto de incluir a jóvenes menores de edad en hechos graves, en delitos graves, y tenemos que ver todas las opciones de todos los países, de todos los expertos y llegar a la mejor solución que se adapte a nuestro país", concluyó.