Bajo fuertes críticas de sectores de derecha e izquierda, la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputadas y Diputados inicia este miércoles la tramitación del proyecto que busca crear un Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades.
La iniciativa, que pretende centralizar información sobre personas que cometan actos de violencia, fue criticada tanto por diversos parlamentarios, quienes coinciden en que el texto presenta vacíos legales y omisiones inexplicables.
Desde la oposición, el diputado Jaime Araya (Ind-PPD) arremetió contra el proyecto y afirmó que "es sorprendente su baja calidad", advirtiendo que tiene "buenas ideas y otras rayan en la estupidez".
"No puede ser que, por ejemplo, se incluya en el registro a personas que matan carabineros y no queden en el registro personas que matan funcionarios de la PDI, funcionarios de Gendarmería o de las propias Fuerzas Armadas, e incluso funcionarios municipales en cumplimiento de sus deberes, (algo) que ha ocurrido", puntualizó el parlamentario.
Además, Araya sugirió que esto "es una buena jugada táctica del Gobierno para evadir la discusión sobre el levantamiento del secreto bancario, que los tiene muy complicados".
En la derecha tan han surgido dudas con el proyecto. La diputada Gloria Naveillán (Partido Nacional Libertario) dijo que "hay muchas cosas que no me parecen cuerdas, no me parecen razonables".
"Tendremos que revisar quiénes son vándalos, quiénes no son vándalos, cuáles son las penas. Hoy siento que esto es como una 'majamama' que nadie entiende", sentenció la legisladora.