El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, adelantó que un posible quinto Estado de Excepción Constitucional, cuya creación es parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), contempla facultades como la interceptación de telecomunicaciones.
La propuesta del Gobierno apunta a combatir, junto a las Fuerzas Armadas, graves alteraciones de la seguridad pública, con un foco especial en zonas dominadas por redes de narcotráfico y crimen organizado, por ejemplo.
En este marco, Arrau indicó este viernes que la medida incluso considera que, en casos muy específicos, se intercepten las telecomunicaciones, o se apliquen restricciones de tránsito o circulación de personas en los sectores intervenidos.
Según planteó anoche en entrevista con T13, el uso de estas y otras herramientas, como toques de queda y límites a la capacidad de reunión, pretende agilizar las investigaciones de bandas de crimen organizado u orgánicas terroristas.
En la misma oportunidad, dijo que a diferencia de los estados de excepción ya amparados en la Constitución, la medida que el Gobierno propone no necesariamente deberá abarcar una zona geográfica extensa.
"Hay ciertas zonas de nuestro país, unas más acotadas, quizás un barrio, quizás un polígono en zonas de operaciones más rurales o en el norte del país, que requieren herramientas especiales", adelantó.