El Gobierno declaró Emergencia Climática Preventiva entre las regiones de Coquimbo y Biobío, medida que regirá desde el 18 hasta el 23 de octubre, con el objetivo de movilizar recursos anticipados y reforzar los protocolos de respuesta ante el inminente paso de un evento meteorológico adverso.
La determinación se fundamenta en los últimos análisis de riesgo emanados desde los organismos especializados.
Al respecto, el Presidente José Antonio Kast señaló que "los informes técnicos de Senapred y las proyecciones meteorólogas nos llevan a actuar preventivamente ante la eventualidad que puedan generarse lluvias intensas, granizadas y eventuales remociones en masa esta semana".
Frente al escenario hidrometeorológico previsto para la zona central y centro-sur, la jefatura de Estado instruyó formalizar la herramienta administrativa que faculta una mayor flexibilidad operativa.
"He instruido al ministro del Interior declarar emergencia climática entre los días 18 y 23 de octubre desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Biobío, lo que permitirá contar con recursos y un estado de alerta especial frente a esta posible emergencia", detalló el Mandatario en su cuenta de X.
Junto con el despliegue gubernamental y la activación de los Comités de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), se solicitó a la población adoptar conductas de autocuidado y planificar con antelación las medidas domésticas para reducir situaciones de peligro.
"Todos tenemos que colaborar: tomemos medidas de prevención, estemos atentos a los canales de comunicación de emergencia y planifiquemos nuestra reacción frente estos eventos impredecibles. A cuidarse y a cuidar a los que más queremos", cerró Kast.
Coordinación regional y riesgo de remociones en masa
Tras el Cogrid regional, el delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, destacó que "lo primero fue alertar a todas las instituciones que participan de la situación meteorológica que la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha informado durante esta jornada, y además cómo Sernageomin elevó la alerta de moderada a alta de posibilidades de remoción en masa".
"Sabemos que estos fenómenos climáticos tienen comportamientos que tú no puedes predecir exactamente dónde se van a producir, y por eso es necesario que esta alerta sea internalizada por todas las autoridades y por todas las comunas", señaló la autoridad.
De acuerdo con los pronósticos de la DMC, las precipitaciones comenzarán a sentirse durante la noche del domingo, extendiéndose a lo largo de la semana.
Frente a esto, el meteorólogo Elio Brufort detalló que "la diferencia es que el martes las precipitaciones podrían llegar a ser del tipo lluvia fuerte y, por lo mismo, la Dirección Meteorológica tiene emitida una alerta meteorológica por precipitaciones moderadas a fuertes en corto periodo de tiempo, principalmente en los valles y los sectores precordilleranos entre las regiones de Coquimbo y la Región del Maule".
"El miércoles continuarían las precipitaciones durante horas de la madrugada, de la tarde y de la noche, y el jueves solo se tendrían chubascos aislados en la Región Metropolitana", puntualizó el experto.
Planes comunales de contingencia en Santiago
En la comuna de Santiago, el municipio activó un plan de contingencia con personal operativo desplegado en cuatro cuadrantes, enfocado en el despeje de sumideros y desobstrucción de desagües.
"Hay que prepararse para el escenario más complicado, que es con granizo, inundaciones, etcétera, y por eso hemos tenido estas reuniones de trabajo con todos los equipos municipales, Carabineros y con el Cuerpo de Bomberos de Santiago", destacó el alcalde de Santiago, Mario Desbordes.
En esta línea, precisó que están "coordinados con Senapred regional, con el delegado presidencial, con la Dirección Meteorológica y atentos a lo que vaya ocurriendo y cómo evolucione el sistema frontal. Esperamos que no haya los mismos problemas que tuvimos la semana pasada, pero insisto, hay que estar preparados para cualquier escenario".
Como parte de la estrategia integral de mitigación, el Ministerio de Salud decretó alerta sanitaria para la totalidad de la Región Metropolitana por un periodo de 45 días.