El violento tren de sistemas frontales mantiene bajo máxima alerta preventiva al país, registrando sus primeras consecuencias graves en la zona centro-sur y amenazando con descargar precipitaciones históricas en los próximos días en la zona central y el norte chico.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió una alarma debido al riesgo que reviste la persistencia del temporal, que afectará a 10 de las 16 regiones del país y podría dejar acumulaciones de agua de hasta 150 milímetros en la Metropolitana y superar los 180 milímetros en la de Coquimbo.
El impacto inicial del río atmosférico se ha concentrado en la Región del Biobío, donde se reportó la voladura total de la techumbre provisoria de la escuela de Punta de Parra y la caída de un árbol de gran magnitud sobre un adolescente de 14 años en Lota, quien debió ser trasladado de urgencia al Hospital Regional de Concepción.
Paralelamente, en Constitución (Región del Maule), las intensas ráfagas de viento y una mala maniobra provocaron el volcamiento de una grúa que retiraba botes del agua, dejando a varios pescadores con lesiones al caer sobre los roqueríos.
Alarma por saturación y evolución del sistema
Ante el desplazamiento del tren de bajas presiones hacia la zona centro-norte, Elio Bruford, meteorólogo de la DMC, detalló los alcances de la alarma vigente y advirtió sobre el comportamiento geográfico que tendrá el evento en las próximas jornadas.
"La Dirección Meteorológica de Chile emitió una alarma meteorológica desde la madrugada del viernes 17 hasta la noche del domingo 19 por precipitaciones intensas que podría tener una afectación en la saturación del suelo. Hay que tener en cuenta que se acaban de emitir las alertas meteorológicas por precipitaciones y vientos en la zona centro norte de nuestro país y en la zona central y que pueden ir sufriendo variaciones en la medida que el sistema frontal vaya evolucionando", expuso el especialista de la DMC.
Medidas de contingencia
La severidad del pronóstico obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas para reducir la movilidad.
Tras la suspensión total de clases aplicada en Ñuble y Biobío para este miércoles (el jueves es festivo), el Ministerio de Educación determinó suspender las actividades escolares el viernes en todos los establecimientos ubicados entre las regiones de Coquimbo y el Maule.
Por su parte, desde el Ministerio de Vivienda formularon un urgente llamado para evacuar de manera voluntaria los campamentos emplazados en las inmediaciones de cauces y cuencas fluviales en comunas de la Región Metropolitana como Talagante, Puente Alto, Lampa y Colina, con el propósito de prevenir tragedias ante el inminente aumento de caudales.
Asimismo, el Gobierno instruyó el acuartelamiento preventivo de las Fuerzas Armadas para colaborar en el despeje de rutas y la mitigación de emergencias en los 175 puntos críticos identificados en la capital.
En el marco de la coordinación del Ejecutivo, el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, señaló en entrevista con El Diario de Cooperativa que las prioridades del despliegue de las autoridades están orientadas a resguardar la conectividad terrestre, asegurar la infraestructura hídrica y vigilar el comportamiento de los principales cursos fluviales del centro y sur de Chile.
De acuerdo con el secretario de Estado, "los puntos críticos están asociados básicamente a los cursos fluviales".
"La estrategia que hemos tenido como Gobierno, en la que ha participado activamente el Presidente Kast, está asociada a temas de anticipación, es decir, ejecutar cuáles son los compromisos, las obras que el Ministerio de Obras Públicas realiza de manera preventiva: limpieza de quebradas de los ríos, también algunos esteros, conservación vial, algunas defensas fluviales, temas de drenaje", indicó De Grange.
"El Ministerio de Obras Públicas tiene desplegado más de 3.000 funcionarios a lo largo de estas 10 regiones en particular y tiene 1.300 maquinarias, ya sea grúas, retroexcavadoras, camiones", precisó.
Cortes de energía
Uno de los flancos más complejos en contingencias climáticas radica en la continuidad de los servicios de telefonía e internet. De Grange advirtió que la estabilidad de estos sistemas depende directamente del suministro eléctrico, el cual suele verse interrumpido por caídas de árboles y postes debido a los fuertes vientos.
"Hay un tiempo de latencia desde que hay cortes de energía, que presumiblemente van a haber —esperemos que sea la menor cantidad posible y hemos trabajado muchísimo para ello desde que asumimos como Gobierno, ejecutando todos estos planes de invierno preventivo desde el Ministerio de Obras Públicas y desde otros ministerios— y ahí entonces la capacidad que tienen los sistemas de telecomunicaciones está condicionada a la capacidad de suministro eléctrico", señaló el biministro.
"Cuando se corta la luz, por ejemplo, cuando se cae un árbol u ocurren fenómenos climáticos también que interrumpen el suministro eléctrico, a las horas —va a depender un poco del lugar y el dispositivo— entre 4 y 8 horas ya se empieza a cortar el suministro de telecomunicaciones, el Wi-Fi, y eso también empieza a generar complicaciones adicionales por el tema de comunicación", advirtió el secretario de Estado.