En la antesala del denominado "tren de sistemas frontales", que impactará a gran parte del territorio nacional con lluvias ininterrumpidas durante la semana, el Gobierno decretó emergencia preventiva en 10 regiones del país, desde Atacama hasta Los Ríos.
El biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, lo anunció la noche de este lunes desde inmediaciones del Senapred, precisando que la medida regirá a partir de hoy lunes 13 hasta el martes 21 de julio, para coordinar la mejor respuesta posible ante el intenso temporal que se avecina.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) anticipa la caída de abundantes precipitaciones en este periodo, en especial en la Región de La Araucanía (hasta 200 milímetros de agua), pero también en el Ñuble y el Biobío (hasta 150 milímetros).
En vista de los posibles efectos del pronóstico, el objeto de la emergencia preventiva es "fortalecer las coordinaciones entre los organismos integrantes del Senapred, permitiendo una oportuna, efectiva y eficiente actuación, y con el fin de brindar mayor seguridad y protección a la población", consigna el decreto.
A la vez, el Gobierno cree que el temporal "constituye una situación de fuerza mayor que podría permitir a los Secretarios Regionales Ministeriales (Seremis) de Educación respectivos autorizar la suspensión de clases", de modo que les instruyó evaluar la aplicación de tal medida en los casos que corresponda.
"Estamos actuando con mucha responsabilidad y seriedad para alertar oportunamente sobre las eventuales consecuencias de los sistemas frontales que afectarán al país en los próximos días", aseveró el biministro Alvarado.
El secretario de Estado subrayó que el decreto no pretende "causar temor, sino que llamar a actuar con responsabilidad y mucha precaución", pues "no vamos a esperar a que llegue la emergencia: nos estamos anticipando".
"Estamos frente a un próximo sistema frontal que se pronostica de gran intensidad y multiamenaza. Eso significa que tendremos lluvias intensas, vientos, nevadas y posibles ventiscas, también marejadas", indicó el secretario de Estado.
Se espera que el fenómeno impacte inicialmente a las regiones de Los Ríos, La Araucanía, Biobío y Ñuble, y luego se extienda hacia el norte hasta llegar a Coquimbo y Atacama el jueves.
Monitoreo de puntos críticos y cierre de rutas
Por su parte, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó que se levantó un catastro de zonas vulnerables, priorizando el despliegue operativo en las comunas más expuestas a inundaciones o deslizamientos de tierra.
La directora nacional del organismo, Alicia Cebrián, detalló las principales acciones de mitigación que se están ejecutando en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH).
"Todos esos puntos están identificados y hemos priorizado y trabajado sobre un 25% de ese total de puntos críticos que normalmente se activan frente a una situación de invierno... Se han tomado todas las precauciones y el trabajo de coordinación con el MOP y la DOH para todo el borde del río Mapocho, en la Región Metropolitana. Hemos tenido eventos anteriores donde hemos tenido algunos puntos que por acumulación de sedimentos y basura se han generado desbordes", explicó Cebrián.
La autoridad añadió que existen planes particulares para la comuna de Licantén y para la comuna de Penco; esta última con suelos más susceptibles a remociones en masa debido a los incendios forestales del verano.
Asimismo, confirmó medidas restrictivas de conectividad vial: "También se han tomado precauciones con, por ejemplo, el cierre de la ruta I-45 que sube a las Termas del Flaco en la Región de O'Higgins, en la comuna de Malloa", señaló la directora de Senapred.