La miel es mejor que los jarabes para la tos infantil, según estudio
Expertos estadounidenses comprobaron que el producto natural mejora los síntomas de los menores y les permite un mejor descanso que los medicamentos vendidos sin receta.
Expertos estadounidenses comprobaron que el producto natural mejora los síntomas de los menores y les permite un mejor descanso que los medicamentos vendidos sin receta.
El viejo remedio casero de dar un poco de miel al niño con tos antes de dormir puede ser mejor que los jarabes que se compran en las farmacias, según un estudio publicado por la revista Pediatrics and Adolescent Medicine.
La investigación, realizada por expertos del Colegio de Medicina de la Universidad estatal de Pennsylvania, encontró que una pequeña dosis de miel, administrada antes de que el niño vaya a la cama, proporciona un alivio mejor de la tos nocturna y la dificultad para dormir.
Los investigadores compararon la eficacia de la miel con la ausencia de tratamiento, y con el tratamiento con dextrometorfan (DXM), un compuesto supresor de la tos que es el ingrediente activo en muchos jarabes para resfrío que se venden sin receta.
Los médicos, encabezados por Ian Paul, afirmaron que la miel actuó mejor que la ausencia de tratamiento o la administración de DXM en la reducción de la gravedad, la frecuencia y la intensidad de la tos nocturna debida a la infección de las vías respiratorias superiores.
Asimismo, la miel mostró un efecto positivo en la calidad del sueño tanto del niño con tos como de sus padres. Y, de hecho, la administración de DXM no fue significativamente mejor que la ausencia de tratamiento en lo que hace al alivio de los síntomas.
Estas conclusiones son notables, especialmente dado que un consejo asesor de la Dirección de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA por su sigla en inglés) recomendó recientemente que no se administren jarabes sin receta para resfrío y tos a los niños menores de seis años, porque carecen de eficacia como tratamiento pero pueden tener efectos nocivos secundarios.
En un estudio publicado en 2004, Paul y sus colegas mostraron que ni DXM ni la difenhidramina, otro componente común en los jarabes para resfrío, operaban mejor que un placebo en la reducción de la tos nocturna o el mejoramiento de la calidad del reposo.
Sin embargo, la miel se ha usado durante siglos en algunas culturas para el alivio de los síntomas vinculados con la infección de las vías respiratorias superiores, como la tos, y se le considera segura para niños de más de 12 meses.
La miel tiene efectos antioxidantes y antimicrobianos bien conocidos, lo cual puede explicar su contribución a sanar heridas; y asimismo suaviza en el contacto, lo cual puede explicar su efecto sobre la tos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el estudio más reciente los investigadores observaron a 105 niños con edades de dos a 18 años en una clínica afiliada con una universidad. (EFE)