La encuesta "ICSO-UDP, Serie Clima Social 2026", desarrollada por el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales, reveló que la inteligencia artificial (IA) se ha masificado en la cotidianidad de los chilenos, especialmente para atender dudas sobre salud, asistencia en tareas de trabajo y, sorpresivamente, para consejos personales y apoyo emocional.
El estudio subrayó que el uso declarado de esta tecnología "es bastante alto y cubre dominios sensibles de la vida": en los últimos meses, el 69% de la población utilizó alguna herramienta de la IA para estudiar o aprender algo nuevo.
Más de un 72% de las mujeres y un 65% de los hombres la utilizó para resolver dudas sobre salud, interpretar síntomas, exámenes o tratamientos; mientras que un 54% la empleó para tareas de trabajo; un 48% para decisiones cotidianas; y un 39% para consejos personales y apoyo emocional.
En conversación con El Diario de Cooperativa, el director del Instituto de Ciencias Sociales de la UDP, Claudio Fuentes, explicó que en la población chilena "se refleja un alto conocimiento de la IA. Lo que hicimos fue preguntar por algunos espacios donde se podía usar y verificamos un muy alto uso práctico".
"Realmente la gente le está preguntando mucho a la IA sobre actividades muy cotidianas. La gente verifica que se siente optimista respecto de cómo puede contribuir la IA, pero al mismo tiempo tiene ciertos temores, es una cosa bien mixta", indicó el académico.
El también analista político también puso énfasis en "la diferencia que existe en su uso por nivel socioeconómico. Claramente los niveles socioeconómicos más altos van a tender a utilizarla mucho más que los niveles más bajos, y eso demuestra las brechas que existen en este uso".
El sondeo muestra que quienes más declararon saber poco o nada sobre la IA son mujeres (26%, frente a 12% entre los hombres), y personas de menores ingresos (28% en el primer quintil, frente a un 7% en el quinto).
"Hay un ámbito donde también la IA entra, que es en la vida privada, en las emociones que uno siente, como una consejería. Y la pregunta ahí es si es adecuado o no adecuado, si eso va a ayudar realmente a las personas o no, o las consecuencias que puede tener", subrayó el experto.
Fuentes señaló que el 40% de la población utiliza esta tecnología para ese propósito, y que entre jóvenes "eso aumenta a un 55%, donde se plantea la pregunta por una parte ética, pero también respecto de qué impacto puede tener en el futuro el que tú dependas mucho de la IA para temas emocionales".