Alejandro Aménabar fue el rey en la gala de entrega de los Premios Goya del cine español al conseguir las estatuillas con su tercera película, Los Otros, protagonizada por Nicole Kidman, rodada en inglés y con parte de capital extranjero.
Todos estos ingredientes hicieron que algunas de las nominaciones por las que competía estuvieran cargadas de polémica, como el de Mejor Actriz a la intérprete australiana, pero al final, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas volvió a reconocer el talento de Amenábar, como ya hiciera con Tesis, su primer filme.
"El éxito de mi cine radica en que aúna contenido y entretenimiento", declaró Amenábar, un director al que le gusta llevar a la gran pantalla las películas que a él le gustaría ver en el cine. De hecho, su pasión por el séptimo arte le hace buscar sensaciones extremas y en el género de terror y el thriller encuentra su válvula de escape.
"'Los Otros' busca sensaciones extremas y eso es lo que me gusta del terror para mostrar nuestro mundo", afirmó Amenábar, un hombre para el que el éxito en los Goya fue el final de un largo viaje de tres años, que supone el reconocimiento al trabajo duro de todo el equipo.
Aménabar, un profesional centrado siempre en hacer buenas películas, quiso apaciguar los ánimos sobre la polémica que ha suscitado su filme, producido por Tom Cruise y Miramax, sobre si la cinta era o no una película española.
"Que se lo pregunten a Hacienda cuando tenga que pagar", bromeó el joven realizador, quien recordó que ésta fue una cinta que quiso rodar en España y los actores lo entendieron. "El que estuviese Nicole Kidman ha contribuido a que bata récords de taquilla en todo el mundo, pero no es una película americana", aseveró Amenábar, a la par que se quejó por los comentarios que señalaban que Hollywood había conquistado los Goya.
"Algunas opiniones son desafortunadas, de todos modos yo no soy amigo de las polémicas y creo que no está bien airear los trapos sucios del cine español", agregó en clara referencia a la manera de desprestigiar estos galardones por parte de cineastas como Vicente Aranda, quien no acudió a la gala, pese a estar nominado en doce candidaturas.
"Me gusta llevarme bien con todo el mundo y la polémica de Aranda viene de lejos, qué le vamos a hacer", apuntó Amenábar, quien ve necesario que se revisen los estatutos de la Academia.
Convencido de que el galardón más importante de los que se ha llevado a casa es el de Mejor Película, porque es el que te dice que tu cinta ha sido el mejor trabajo de todos, Amenábar insistió en que su filme no es el primer caso de película rodada en inglés que llega a los Goya.
El sueño del mono loco, Remando al viento, Two much o Beltenebros fueron algunos de los claros ejemplos que puso sobre la mesa el también responsable de Abre los ojos, cuyo remake en inglés, Vanilla Sky -con Penélope Cruz y Tom Cruise- acaba de estrenarse en España.
Amenábar no tiene miedo de enfrentarse a nuevos proyectos porque cree que superar lo conseguido con sus anteriores películas. "A partir de ahora, pasará lo que tenga que pasar e intentaré hacer la mejor película posible. No se puede andar con vértigo ni con miedo," señaló.
Comentó que hasta que no se quite su último filmde la cabeza no afrontará un nuevo proyecto. Hollywood es un panorama muy difícil. De momento, me voy a tomar unas vacaciones, porque desde agosto estoy promocionando 'Los Otros'", concluyó. (Agencias)