Las razones personales formaron parte de una conversación privada que tuve con el embajador, pero no tienen que ver con los motivos específicos de mi renuncia, dijo el actor. Agregó que la razón que gatilló su renuncia fue que no pude lograr el siguiente paso, para lograr acuerdos culturales oficiales entre los dos países, porque en Chile no existen los homólogos culturales que hay en Francia.
Recordó que a pocos meses de asumir el cargo diplomático, en París, tuvo una de sus mayores vergüenzas cuando el representante del Ministerio de la Cultura de Francia en el exterior viajó a Chile, para lograr acuerdos culturales, debido a que tenía los medios y la voluntad para hacerlo y no fue bien recibido por ningún representante, por lo que volvió muy ofuscado y con las manos vacías.
Aclaró que en otras reparticiones diplomáticas, como Italia, Suecia y España los agregados culturales cuentan con mayores recursos y ayuda, por parte de la comunidad chilena residente y por empresas privadas. Al respecto, señaló que en Francia las compañías privadas no entregan auspicios de ninguna naturaleza ya que es el Ministerio de la Cultura el encargado de financiar los proyectos de ese ámbito, pero sólo para los habitantes de ese país.
Asimismo, lamentó que no se hayan concretado los acuerdos que se lograron en una reunión, del año 2001, realizada en Italia entre los agregados culturales y comerciales, con el actual ministro secretario general de Gobierno, Heraldo Muñoz, en ese entonces subsecretario de Relaciones Internacionales, Gabriela Ruitort, de Pro Chile y Luisa Ulivarrí, de la Dirección Internacional de Relaciones Artísticas y Culturales (Dirac).
Las sugerencias y las ideas que formulamos, para la creación de una política cultural, hasta el día de hoy no se han aplicado. En todo caso, no hay que desconocer que el trabajo es grande y que Chile, en el exterior, es un país chico. De hecho, en cuanto a la programación cultural, Chile aparece al mismo nivel, que un país del tercer mundo. Por lo mismo, hay que replantear el aparato operador de la política cultural diseñada por el Presidente, que es la Dirac.
En relación a su regreso a Chile -junto a su señora, la actriz Aline Kuppenheim y el hijo de ambos- señaló que será en octubre, pero descartó que vaya a trabajar en televisión, en el corto plazo. Voy a tener una reunión con el Presidente, para ver si voy a trabajar por la cultura dijo y señaló que otro de los proyectos en carpeta sería retomar sus talleres de teatro.