Esta misma semana, la policía china clausuró "hasta nuevo aviso" dos foros de Internet en la provincia de Guangdong, hasta ahora considerada una "isla de libertad", pionera en una apertura que, en opinión de los más optimistas, llegaría algún día al resto del país.
El Foro del "Fin de Semana del Sur", perteneciente al periódico del mismo nombre, fue borrado del mapa el pasado día 18 después de comentar el caso de dos periodistas despedidos por criticar la ineptitud del Gobierno en la lucha contra el sida, enfermedad considerada tabú.
El Centro de Información de Derechos Humanos y Democracia en China informó de que otro foro fue cerrado también esta semana porque algunas personas discutieron en un "chat" sobre la matanza estudiantil de Tiananmen (1989) que, de acuerdo con el Gobierno chino, fue una medida "correcta" para combatir a las "fuerzas contrarrevolucionarias".
Las autoridades chinas están poniendo al día sus técnicas cibernéticas para poder mantener la censura a la altura de los nuevos retos en Internet, según el Centro de Información de Derechos Humanos, con sede en Hong Kong, a cuya página web tampoco se puede acceder desde China.
"Cuanto mayor es la libertad en la red, más se esfuerzan las autoridades chinas en cerrar las puertas", declaró a EFE un experto extranjero residente en Pekín, para quien el método más eficaz es el control en los puertos de acceso a la web mundial, que en China pasan inexorablemente por la Universidad Qinghua, en Pekín.
Es un cuello de botella que, sin embargo, no puede evitar las múltiples conexiones y "links" que cada página ofrece a servicios de noticias foráneos, la prensa libre de Hong Kong, e incluso la CNN.
Pero no son las fuentes de noticias extranjeras lo que más preocupa Pekín, sino los portales de Internet en idioma mandarín en los que los ciudadanos jóvenes y mejor formados del país airean sus críticas al Partido Comunista y a los líderes del Gobierno chino.
Ejemplo de ello es el Foro "País Fuerte", propiedad del "Diario del Pueblo", órgano portavoz del Partido Comunista, que no obstante tiene serias dificultades para evitar que se "cuelen" en sus "chat-rooms" ncomentarios "irresponsables".
"El foro tiene que actuar como una plataforma de propaganda para los principios del Partido y su política", dice el panfleto informativo del centro oficial, nacido en mayo de 1999 para apoyar el sentimiento nacionalista contra la OTAN después del bombardeo de la embajada china en Belgrado, durante el conflicto de Kosovo.
El foro prohíbe tres tipos de comentarios, "de sexo, calumnias y secretos de Estado", pero bajo esta categorías se censuran todo tipo de informaciones no aprobadas explícitamente por el Gobierno o críticas con algún aspecto de la política oficial, por nimio que sea.
Por ejemplo, hace unos meses, en una "chat-room" de este foro unos jóvenes estaban expresando sus críticas contra la Universidad de Qinghua, a la que denominaron "cuna de burócratas que estudian ingeniería y sólo saben abrillantar los zapatos de sus superiores en la economía planificada".
El comentario sobrevivió cinco minutos en la red, antes de que los censores "on-line" lo eliminaran, sólo para provocar una gran revuelta de los participantes, quienes bombardearon con enérgicos mensajes de protesta. En la era de la información, "lo único más rápido que los comentarios en Internet es la censura", criticó un participante, que probablemente encontraría, horas más tarde, un nuevo "chat-room" menos controlado para seguir expresando su opinión.
China cuenta en la actualidad con 30 millones de usuarios de Internet, y cada día hay nuevos "cibercafés" en la calle, en su mayoría ilegales, por lo que al Gobierno le será cada vez más difícil seguir controlando lo que dicen sus ciudadanos. "Internet no garantiza la libertad, pero la censura es más difícil", opinó un joven chino. (EFE)