El esqueleto fue entregado en el aeropuerto de Montevideo por el embajador francés en Uruguay, Thierry Reynard, y recibido por los ministros de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, y de Educación y Cultura, Antonio Mercader.
Vaimaca Perú fue un cacique alineado en el Ejército del héroe de la Independencia, José Gervasio Artigas, juntos a otros indios de la estirpe "charrúa", una de las cuatro de origen guaraní, que poblaban el hoy territorio de Uruguay, cuando llegaron los conquistadores españoles.
Los "charrúas" se destacaron por su rebeldía y belicosidad contra cualquier tipo de dominación extranjera.
Los últimos representantes de la etnia estuvieron en las luchas por la independencia y hablaban el español, el portugués y el guaraní.
Exequias
Las exequias del último cacique charrúa se oficiarán el próximo viernes en el Panteón Nacional, ubicado en el primer camposanto de Montevideo, de la época de la conquista española, actualmente el Cementerio Central.
Sin embargo, la decisión de sepultarlo en ese lugar, donde hay otros héroes de la Independencia, fue rechazada por organizaciones indígenas e historiadores.
Quienes se oponen a la decisión aprobada por el Parlamento sostienen que el lugar para los restos de Vaimaca Perú debe ser en el mausoleo del héroe independentistas uruguayo, José Gervasio Artigas, en pleno centro de Montevideo.
De esta forma se evitarían las discrepancias históricas sobre el papel que desempeñaron otros próceres de la independencia, que relevaron a Artigas, hacia los indígenas, cuyos últimos representantes fueron exterminados a finales del siglo XIX.
La repatriación de los restos de Vaimaca también hizo renacer el sentimiento hacia la indómita tribu y la historia de los cuatro últimos "charrúas", trasladados a París.
Junto a Vaimaca, fueron llevados por el empresario Francois De Curel, para ser exhibidos como "mamíferos sudamericanos, representantes de una nación salvaje", los indígenas de la misma tribu Senaqué, Laureano Tacuabé y su mujer Micaela Guyunusa, quien estaba embarazada.
Dos de los indios murieron, tras ser exhibidos en un "jardín antropológico", próximo a los Campos Elíseos de París tras negarse a recibir alimentos.
Senaqué murió primero a poco de llegar en 1833 y, luego, Vaimaca. Según el historiador Daniel Vidart, entre ambos fallecimientos se produjo el nacimiento de la hija de Guyunusa y Tacuabé.
El empresario al perder a dos de sus "atracciones" vendió a la pareja a un circo.
Un año después, en Lyon (Francia), murió Guyunusa de tuberculosis, por lo que Tacuabé se escapó con la niña, sin dejar rastros.
Para Uruguay es importante contar con el único esqueleto íntegro y comprobado de un "charrúa", lo que permitirá a las autoridades conocer el ADN de ese grupo indígena.(EFE)