El destacado poeta galés Dylan Thomas, no murió por su adicción al alcohol, como se creyó hasta ahora, sino por los errores de su médico, según una nueva biografía sobre el escritor que se publicará el lunes 29 de noviembre en Reino Unido.
Los autores de la obra titulada "Dylan recordado 1935-53", son David Thomas, que antes hizo otro trabajo basado en el autor, y el doctor Simon Barton, quienes ponen en duda que la muerte del poeta haya sido causada por una gran borrachera.
El diario The Guardian informó este sábado que el libro asegura que Thomas padecía neumonía, según los médicos que lo examinaron cuando ingresó en coma en el hospital de Nueva York donde falleció en noviembre de 1953, poco después de cumplir 40 años.
La neumonía, sostienen Thomas y Barton, se descubrió 24 horas antes que el escritor galés le contara de sus molestias a un amigo en un hotel neoyorquino que no podía respirar y admitiese que se hallaba en un estado "asfixiante".
El autor de libros de poemas como "Defunciones y nacimientos" (1946) llegó a admitir que en una noche de juerga bebió hasta "18 whiskys", todo un "récord".
Ante este historial, su médico Milton Feltenstein, en vez de investigar una posible infección de pulmón, diagnosticó que el literato padecía un delirio provocado por el alcohol.
Feltenstein le inyectó tres dosis de morfina que, según los biógrafos, empeoraron la respiración del enfermo.
Tras la tercera dosis, el rostro de Thomas se tornó de color morado y el poeta derivó en un coma, por lo que ingresó en el hospital Saint Vincent de Nueva York, donde los médicos tardaron tres horas en restaurar su respiración de manera artificial.
Pero el escritor siguió en un coma profundo del que no despertó jamás, ya que murió cuatro días más tarde.
"Las notas médicas -concluyen David Thomas y Simon Barton- indican que, tras ser hospitalizado, se comprobó que la enfermedad bronquial de Dylan era muy extensa, pues afectaba a las partes altas, medias y bajas de ambos pulmones". (EFE)