La nueva edición del Día del Patrimonio alcanzó un hito histórico al registrar actividades en el 100% de las comunas de Chile. Con más de 4.000 panoramas y un fuerte enfoque en la inclusión, la jornada se consolidó como la fiesta ciudadana gratuita más importante del país, permitiendo el acceso masivo a recintos icónicos como el Palacio de La Moneda y el Banco Central.
Durante el fin de semana, el debut del Pasaporte Patrimonial permitió a miles de familias registrar sus visitas por museos y tribunales. Autoridades destacaron que estas aperturas no solo permiten conocer la arquitectura nacional, sino que fortalecen el cariño de los ciudadanos por su entorno y el trabajo de las instituciones.
Sin embargo, el éxito de convocatoria generó extensas filas que evidenciaron lo que los asistentes calificaron como un "hambre de cultura". Ante la masividad y los largos tiempos de espera, surgió un llamado transversal de la ciudadanía hacia el gobierno para aumentar la frecuencia del evento a dos veces por año, buscando así democratizar el acceso y evitar las aglomeraciones.