El boxeador mexicano estadounidense Oscar de la Hoya conquistó el sexto título mundial de su carrera en diferentes categorías al vencer al alemán Felix Sturm, un rival que lo hizo tambalear en el último asalto de la pelea efectuada este sábado en el Casino MGM de Las Vegas.
De la Hoya logró el cinturón mediano de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en una victoria que era requisito obligado para concretar el esperado combate del 18 de septiembre frente al triple monarca de la categoría, el estadounidense Bernard Hopkins.
El campeón vigente de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), también estuvo en la velada de este sábado y se impuso por decisión unánime a su compatriota Robert Allen.
El título obtenido por De la Hoya ante Sturm, se sumó a sus coronas en los pesos superpluma, liviano, superliviano, welter y superwelter y dejó su marca en 37 victorias y tres derrotas.
El pugilista mexicano estadounidense, que no se subía a un ring desde septiembre de 2003 cuando cayó ante Shane Mosley, no se vio bien ante el germano.
Un rival discreto técnicamente, campeón de una organización menor como la OMB, hizo ver mal a De la Hoya y eso que el europeo nunca se decidió a tomar la iniciativa.
El seis veces campeón del mundo careció del nivel por el que destacó en el pasado y, además, demostró que sus golpes han perdido potencia con las constantes subidas de categorías.
En su primer combate en los 72,5 kilos, De la Hoya sólo mostró su acostumbrado coraje para combatir, pero por algunos segundos estuvo cerca de despedirse de su ansiado choque ante Hopkins, en el último asalto, cuando Sturm lo remeció con un par de combinaciones.
De la Hoya ganó por puntos, pero dejó dudas sobre si podrá darle lucha a un rival poderoso como Hopkins, un mediano nato.
Hopkins hizo lo suyo
Fiel a su conservador estilo, Bernard Hopkins le cedió la iniciativa a Robert Allen en la pelea que antecedió a la de De la Hoya, pero cuando se decidió a ir a la ofensiva demostró que sus puños son difíciles de aguantar.
 Bernard Hopkins mandó a la lona a Robert Allen en el séptimo round, pero finalmente se impuso por decisión unánime en Las Vegas. (Foto: EFE) |
El hombre que terminó con el invicto del puertorriqueño Félix Trinidad en 2001, derribó a su rival en el séptimo asalto y aunque dos
rounds después pasó sustos, siempre fue más contundente al momento de conectar los golpes.
Los jueces le dieron la victoria unánime a Hopkins tras los 12 asaltos, con lo que mantuvo sus tres cinturones en espera del combate del 18 de septiembre.
El boxeador estadounidense se olvidó incluso de la polémica que generó en los días previos a la velada, cuando amenazó con no combatir si no cambiaban al árbitro Joe Cortez, de quien desconfiaba.
Cortez dirigió sin problemas y Hopkins se dedicó a hacer su acostumbrada táctica que le valió un nuevo triunfo en espera de De la Hoya, para dejar su registro en 44 triunfos, dos derrotas y un empate.