La racha triunfal de Julio César Chávez hijo llegó a las 12 victorias como profesional después de ganar por nocáut técnico al estadounidense Mike Walker, en el primer asalto de la pelea disputada en Tucson, Arizona, dentro de la categoría del peso ligero.
Walker sólo le pudo aguantar en pie sólo hasta los dos minutos y 21 segundos del primer asalto, el tiempo que Chávez necesitó para tirarlo tres veces a la lona y forzar al árbitro Bobby Ferrar a parar la desigual pelea.
Los 2.525 aficionados, que acudieron a presenciar la pelea, vieron con cierta frustración cómo no pudieron disfrutar de más acción, pero a la vez vibraron con el desempeño del hijo del seis veces campeón del mundo, el legendario Julio César Chávez.
El golpe decisivo de Chávez hijo fue una mano izquierda que dirigió con toda su potencia hacia el cuerpo de Walker, que se quedó sin aire y sin defensa para recibir una derecha desde abajo que lo hizo irse a la lona para dejar su marca en 5-6.
"La verdad es que no puedo decir mucho sobre lo que hoy (sábado) aprendí en el cuadrilátero", declaró Chávez.
"Aunque como es lógico espero que al final mis preparadores me digan qué es lo que hice bien y en lo que me equivoqué", añadió.
Chávez hijo reconoció que Walker salió al cuadrilátero con la intención de ganar la pelea y por eso lo hizo de manera agresiva en los primeros segundos, pero lo supo parar muy bien con la mano diestra.
Un golpe potente con la derecha a la cabeza de Walker fue el que lo mandó por primera vez a la lona, para luego irse por segunda vez al piso con otra izquierda potente al cuerpo.
"Cuando quieres ganar arriesgando, puedes encontrarte con una derrota por nocáut y eso fue lo que le sucedió a mi rival", comentó Chávez.
"Desde el principio sabía que lo iba a dejar fuera de combate", agregó. (EFE)