Collina asegura que su misión no es restituir la imagen de los árbitros
El árbitro italiano Pierluigi Collina, designado por la FIFA para dirigir la final del Mundial 2002 entre Alemania y Brasil, dijo este viernes en Yokohama (Japón) que su misión en el último partido no es restituir la imagen de los colegiados, duramente criticados durante el campeonato. "Yo tengo otro objetivo. Estar en una final es algo muy importante. Y lo único que tengo que hacer es cumplir con mi obligación lo mejor que pueda. No tengo más misión que ésa", dijo.
