Jugador de Cerro Porteño afirmó haber sido mordido por uruguayo Gabriel Cedrés
El argentino Sergio Aquino acusó al jugador charrúa de haberlo mordido tras el duelo entre Cerro Porteño y Peñarol, por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El argentino Sergio Aquino acusó al jugador charrúa de haberlo mordido tras el duelo entre Cerro Porteño y Peñarol, por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El mediocampista argentino de Cerro Porteño, de Paraguay, Sergio Aquino, afirmó que el jugador de Peñarol Gabriel Cedrés le "mordió en la cara" después del partido de la Copa Sudamericana que disputaron ambos equipos el jueves pasado en Asunción, según informó este sábado la prensa paraguaya.
Según el relato del argentino Aquino, una vez finalizado el duro choque, en el que Cerro Porteño fue derrotado por 1-2, aunque se clasificó por diferencia de goles a los cuartos de final del certamen sudamericano, Aquino se acercó a saludar a algunos compañeros, mientras que Cedrés también se arrimó a "felicitarlo" camino de los vestuarios.
"Al culminar el partido, Cedrés me venía hablando, me decía felicidades a cada rato (...), yo le decía gracias pero ni lo miraba hasta que me agredió verbalmente y me agarró del pelo para luego morder mi mejilla", acusó el jugador de Cerro.
Esto produjo una reacción por parte del "cerrista" que agredió "con un leve puñetazo en el rostro", sin embargo, el asunto no pasó a mayores por la intervención de los futbolistas de ambos equipos que trataron de calmar los ánimos del uruguayo.
"Le pegué en la boca para sacarlo de encima. Le miré bien y me fui al vestuario para no ser expulsado", explicó Aquino y agregó que la intención de Cedrés "seguramente era hacerme echar por el árbitro chileno", Carlos Chandía.
Cerro Porteño perdió el jueves 1-2 ante Peñarol en la vuelta de los octavos de final de la competición, pero la ventaja que obtuvo en la ida (3-1) le permitió pasar a la siguiente ronda, donde se enfrentará con Boca Juniors.
Tras la mordida y la posterior agresión, Cedrés terminó además peleándose con asistentes del cuerpo técnico del equipo guaraní que dirige el argentino Gerardo Martino.
"Yo estoy acostumbrado a saludar a mis compañeros y colegas de otros equipos con un beso, pero él en ningún momento vino con esa intención", finalizó Aquino. (EFE)