El presidente de la comisión arbitral de la FIFA, Angel Villar, salió en defensa de los jueces alemanes acusados de arreglar partidos en su país y pidió no condenarlos legalmente, ya que podría afectar al desarrollo del próximo Mundial de 2006.
"Ahora no podemos condenar sumariamente a todos los árbitros
alemanes por cuenta de un caso. Estoy seguro de que la Federación Alemana de Fútbol (DFB) con su comisión arbitral colabora al ciento por ciento con la justicia. El caso no puede convertirse en un obstáculo para el éxito del Mundial", sostuvo Villar.
La figura clave del escándalo de manipulación de compromisos en el país germano, Robert Hoyzer, se encuentra actualmente en prisión preventiva luego de reconocer su participación directa en el manejo de resultados a petición de una mafia croata de apostadores, a cambio de beneficios económicos.
La petición de Villar, quien también es el presidente de la Federación Española de Fútbol, se efectuó en la reunión de pitos candidatos a dirigir encuentros en la máxima cita del fútbol del próximo año, de la que forma parte el mejor árbitro chileno de 2004, Carlos Chandía.
El juez germano Markus Merk, también presente en la junta, lamentó que el escándalo de manipulación de partidos haya perjudicado gravemente la imagen del arbitraje en Alemania.
"Nuestra casa no ha sufrido daños en las ventanas o en la puerta sino en los cimientos", sostuvo Merk, que además recalcó la importancia de luchar por que siga habiendo credibilidad en el fútbol.
A pesar de las confesiones de Hoyzer, tanto la fiscalía de Berlín, que lleva el caso, como la Federación Alemana de Fútbol (DFB), tienen la convicción de que el juez no ha dicho todo lo que sabe.
Por eso se le pidió al árbitro alemán las cuentas sobre 63 partidos en los que participó como central o juez de línea, compromisos que se investigarán a fondo en busca de indicios de manipulación. (EFE)