Udinese, según señaló su presidente y accionista de referencia, Giampaolo Pozzo, anunció su intención de solicitar la repetición del partido que perdió en casa el domingo 26 de septiembre ante Brescia (1-2), por la tercera fecha de la liga italiana, porque el gol del triunfo visitante fue anotado con el meta local caído a causa de un golpe.
"Presentaremos un recurso para lograr que no sea homologado el resultado del partido con Brescia, solicitando la repetición del mismo. Por ello, ya hemos realizado el pertinente preanuncio de la reclamación para no perder el derecho a presentar el acto formal", explicó Pozzo.
La motivación del equipo del volante chileno David Pizarro se basa en que el árbitro Antonio Dattilo debería haber detenido el encuentro tras ver que el portero Morgan de Sanctis, debido a una entrada del ariete visitante Giuseppe Sculli, quedó tendido dolorido en propia área, lo que aprovechó segundos después Daniele Mannini para anotar el 1-2, a los 73 minutos.
Una acción que ha tenido gran eco como ejemplo de "antideportividad" de Brescia, a cuyos jugadores se les acusa de no haber lanzado el balón fuera para atender al arquero local, que seguía quejándose sobre el terreno de juego.
Pero, sobre todo, Udinese aduce un error técnico arbitral al no detener el pleito cuando el portero está lesionado sobre el campo, como indica el reglamento.
Así, los propios encargados de designar a los jueces en la liga italiana, Pierluigi Bergamo y Paolo Pairetto, han criticado la actitud de Dattilo: "El portero que permanece tendido y no participa en el juego debe inducir inmediatamente al árbitro a interrumpir el partido".
"En esa circunstancia ni el árbitro ni sus ayudantes respetaron el reglamento", añadieron. (EFE)