Los uruguayos Pablo García y Carlos Diogo firmaron este lunes sus respectivos contratos con Real Madrid, un acuerdo que implica el desembarco de la "clase obrera" en un club que rompió con su filosofía de fichajes "galácticos" para, esta vez sí, responder al favoritismo y buscar los títulos que le han sido esquivos en los últimos dos años.
 Pablo García y Carlos Diogo posan junto a Alfredo di Stéfano, presidente honorario del club. (Foto: EFE) |
El palco del Estadio "Santiago Bernabéu" quedó desprovisto del "glamour" que acompañó a las presentaciones anteriores de futbolistas como Zinedine Zidane, Ronaldo o David Beckham, y la ceremonia apenas duró 15 minutos.
Aun así, Real Madrid cuidó el detalle, y en la breve presentación estuvieron su presidente Florentino Pérez, el presidente honorario Alfredo di Stefano, y el director deportivo Arrigo Sacchi.
El volante de contención Pablo García, de 28 años, llega procedente de Osasuna y firmó por cuatro temporadas, mientras que el zaguero Carlos Diogo, ex jugador de River Plate y próximo a cumplir 22 años, se comprometió por cinco temporadas.
En su discurso, Florentino Pérez puso énfasis en el tipo de jugadores que acaba de fichar su club, destacando el "trabajo, esfuerzo, entrega, valentía y orgullo" que aportarán al equipo dirigido por el brasileño Wanderley Luxemburgo.
"El fútbol en Real Madrid exige altas dosis de entrega y energía. El fútbol en Uruguay tiene un componente de compromiso y genera jugadores valientes y orgullosos. Y esos valores también los tiene Real Madrid", manifestó Pérez.
"Este es un sueño hecho realidad. Defenderé esta camiseta a muerte y espero devolver al club sobre el campo toda la confianza que me demostró para traerme", fueron las únicas palabras pronunciadas por García.
El mensaje de Diogo fue igualmente escueto y rutinario: "Estoy muy feliz de estar acá. Trataré de rendir y darlo todo para que el equipo gane títulos", sostuvo.
Alfredo di Stéfano fue el encargado de entregar las camisetas a los nuevos fichajes durante la breve presentación. García lucirá el dorsal 12, pues el 5, su favorito, es propiedad del intocable Zinedine Zidane, mientras que Diogo llevará el 21 que antes perteneció a Santiago Solari.
Una vez que Real Madrid consiguió a sus "guerreros" uruguayos, todos los esfuerzos del club irán destinados a contratar al menos a un "galáctico" que regenere la ilusión de una hinchada que lleva dos años sin celebrar títulos importantes.
El brasileño Robinho está cada vez más cerca, y también se maneja la opción de contratar una superestrella de última hora. (Agencias)