Tras conseguir la ansiada clasificación al Mundial de Holanda 2005, el técnico que dirigió el proceso, José Sulantay, expresó su deseo de que estos futbolistas puedan seguir creciendo como persona y como jugador.
"Para mí fue duro tenerlos encerrados veintitantos días, sin látigo, pero encerrados, pero ellos lucharon y consiguieron el gran objetivo. Ahora, estos chicos deben seguir creciendo" reflexionó aún en medio de la algarabía de sus pupilos.
Para el ex técnico de Coquimbo Unido, este logro es algo que da para que ellos puedan explotar de felicidad. "Me alegro mucho porque son pocos los logros (del fútbol chileno) y es como para sentirse feliz, y me alegro más por como se encuentran los jugadores. Ellos han dado rienda suelta a una alegría que merecían", agregó el popular "Negro".
Con respecto a sus primeros pensamientos tras el pitazo final, el técnico señaló que se acordó de su esposa, sus hijos y sus padres "y esto es para los chilenos en general".
"Hay que creer en la gente y en el futbolista chileno. Es lindo estar acá y escuchar como corean tu nombre" dijo emocionado mientras los 20 jugadores del plantel reconocían su labor al son de "Sulantay, Sulantay".
"Esto es por la gran amistad que hicimos", acotó el técnico, quien respecto del partido dijo que "ellos (los uruguayos) sabían que el centro aéreo era el único camino y definitivamente era difícil de contrarrestar, pero nunca nos rendimos y los últimos 10 minutos fueron casi imposibles de aguantar".
Entre los jugadores la felicidad por llegar a jugar un Mundial era mayor. Nicolás Canales, goleador de Chile junto a Matías Fernández, con cinco tantos, dijo que se trata de un logro que se dio gracias a la "la entrega que pusimos, eso fue meritorio".
"Fue complicado porque era un equipo muy fuerte que no se dio nunca por vencido, pero nosotros pusimos más huevos y creo que esa fue la clave", agregó el delantero chileno.
Su compañero de ataque, Juan Lorca, quien terminó casi como un zaguero más, señaló que "fue un partido muy difícil, Uruguay nunca bajó los brazos y nosotros tampoco, y por eso ahora estamos en el Mundial".
"Al final nos aplicamos y pudimos sacar el resultado. Entramos nerviosos y no asimilamos lo que estaba pasando, pero a medidas que pasó el tiempo nos fuimos soltando y sacamos el resultado", dijo el ariete de Colo Colo. (Cooperativa.cl)