En un partido lleno de sufrimiento, Nicolás Massú (55º de la ATP) coronó una gran semana y se quedó con los máximos honores en el torneo de Costa de Sauipé al derrotar en la final al español Alberto Martín (68º) por 6-3 y 6-4.
Para el jugador nacional este es el sexto título de su carrera, y el primero de la temporada, en la que ya comenzó a dar muestras de su recuperación después de su nefasta campaña 2005.
El comienzo del chileno no fue muy auspicioso para el campeón olímpico, puesto que Martín quería sentar la supremacía exhibida en los duelos anteriores con Massú, a quien había ganado cinco de los seis partidos disputados.
En el tercer juego, el hispano quebró el servicio del nacional y se puso 2-1, pero el chileno no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de agregar un nuevo título a su palmarés y equiparó de inmediato las acciones para ponerse 2-2.
De ahí en adelante el partido se mantuvo parejo, pero en el octavo juego Massú desniveló el duelo a su favor con un quiebre preciso para sus intenciones. El pupilo de Gabriel Markus se puso 5-3 y con su saque cerró el primer set luego de 31 minutos de juego.
En el segundo parcial, Massú se mantuvo firme en su afán por quedarse con el partido y en el tercer set logró un quiebre para ponerse 2-1 en el capítulo.
El chileno llegó a estar 4-1 en la pizarra gracias a un nuevo quiebre en el quinto juego, pero Martín le devolvió la gentileza y descontó en la cuenta.
Nuevamente Massú rompió y se puso 5-2, pero cuando servía por el servicio, Martín se negó a entregar el partido y volvió por sus fueros para acortar la distancia con otro rompimiento.
La cuenta quedó 5-4 y Massú nuevamente tenía la oportunidad para cerrar el partido, y esta vez no falló, sin embargo, para ello debió salvar un punto de quiebre y salvar tres puntos de partido.
Al final, el chileno, después de una hora y 26 minutos se quedó con el partido y con el título, el sexto de su carrera, luego de haberse quedado con los máximos honores en Buenos Aires 2002, Amersfort 2003, Palermo 2003, Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Kitzbuhel 2004.
Para el chileno representa además un triunfo para su confianza, pues le permite dejar atrás la temporada 2005, en la cual lesiones y un errático nivel le impidieron mantenerse entre los 50 mejores tenistas del orbe, sin sumar siquiera títulos.
De hecho, con el triunfo en la arcilla brasileña el número dos de Chile ya aseguró su regreso a los top 50 del tenis mundial. (Cooperativa.cl)