El Banco Central presentó este miércoles las nuevas monedas de $10 y $50 que se incorporarán gradualmente a la circulación, las que mantienen los principales elementos del diseño actual y tendrán el mismo valor, circulando junto a las monedas hoy vigentes.
La novedad de las nuevas piezas es que cuentan con un proceso de producción más eficiente, cuya fabricación se realizó mediante una tecnología de amplio uso internacional, que permite reducir los costos asociados a su producción.
En concreto, es un proceso que utiliza electricidad para recubrir un núcleo de acero con capas de metales y disminuye el uso de aleaciones no ferrosas, como cobre o níquel. Por ello, las monedas pueden ser atraídas por un imán, características propias del material utilizado para su fabricación.
Físicamente, la moneda de $50 mantiene el mismo diseño y diámetro de la actual, pero es más liviana, pasando de 7 a 6,5 gramos; mientras, la moneda de $10 pesa 3,46 gramos y conserva su diseño, pero reduce su diámetro de 21 a 18,7 milímetros.
El órgano precisó que la moneda de $50 entrará en circulación en octubre de este año, mientras que la de $10 lo hará en enero de 2027, con el fin de facilitar una transición ordenada.