El ex gerente de Estudios del Banco Central Felipe Morandé aseguró que la ciudadanía no debe mirar con recelo las señales económicas que indican que la tasa de interés será modificada al alza por el instituto emisor, una decisión que no descartó sea tomada incluso en la reunión de política monetaria mensual del consejo de la entidad, que tendrá lugar este martes. "La gente no tiene que temer a este ajuste, porque va a ser muy gradual", enfatizó.
En conversación con El Diario de Cooperativa, el economista subrayó que "nada grave va a pasar tampoco, aquí no estamos frente a una cuestión de vida o muerte, si se atrasa uno o dos meses el Banco Central, como digo no se va a desmoronar la economía ni va a saltar la inflación a niveles incontrolables, esta es una decisión técnica".
"Creo que hay una probabilidad, tal vez un poco superior al 50 por ciento, de que el Banco (Central) suba la tasa hoy día (martes), pero no es 100 por ciento. Siempre es posible que ellos tomen la opción de esperar un mes o dos meses más", señaló el doctor en Economía de la Universidad de Minnesota, quien agregó que en caso contrario, estamos "muy cerca" de la fecha de ajuste.
Para el académico del Departamento de Economía de la Universidad de Chile, la discusión sobre la tasa de interés está siempre presente en la agenda nacional "por el hecho de que hay que actuar en forma anticipada, porque lo que haga hoy día el Banco Central va a afectar la economía de aquí a un año, dos años plazo ... sería bueno ir ajustando este instrumento más pronto que tarde".
Morandé detalló que para la gente que está tomando créditos hipotecarios durante los últimos meses "el efecto inmediato sería mínimo", pues sus tasas rigen por 12 ó 20 años.
"Es una señal nada más, y por cierto, una vez que la tasa de corto plazo se haya ajustado significativamente, uno o dos puntos porcentuales, de aquí a dos años plazo, claro ahí el efecto va a ser un poco mayor sobre la tasa hipotecaria", agregó.
Inflación en torno al tres por ciento es "buena"
El ex economista jefe del instituto emisor explicó que la tasa de interés se sube "básicamente, para evitar que más adelante, en un plazo de uno a dos años, tengamos una inflación por encima del tres por ciento, acercándose al cuatro (por ciento). La inflación es un problema para todos lo hogares, es un problema que afecta los bolsillos de las personas, y por tanto el Banco Central se ha propuesto mantenerla baja y estable".
En este sentido, Felipe Morandé afirmó a El Diario de Cooperativa que "una inflación en torno a tres por ciento es una buena inflación, para lo que estamos acostumbrados en Chile y para lo que requiere esta economía, para su buen funcionamiento. Más que eso, creo que sería un exceso, más que eso ya la inflación pasa a ser un problema, empieza a cercenar los ingresos de las personas".
Consultado por el último Indice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que en julio pasado llegó a 4,5 por ciento, el académico aseguró que "no es un mal crecimiento, considerando que hay algunas cuestiones puntuales presentes, pero confirma una tendencia de crecimiento en torno a cinco (por ciento) o un poquito más de cinco (por ciento) para la economía".
Lo que sí demuestra este Imacec -subrayó- es que Chile tiene una velocidad "bastante razonable", lo que prueba que "el crecimiento se está consolidando".
Felipe Morandé también estimó que en este momento "hay tres cosas que se contraponen" en materia de empleo en Chile, lo que genera un cierto grado de incertidumbre y un obstáculo para la recuperación de puestos de trabajo.
"Por un lado, tenemos una tasa de desempleo que es muy alta y nadie que esté a cargo del país puede otorgar esa situación, creo que el Presidente lo ha dicho claro. Segundo, que a pesar de esto, hay en los últimos meses un proceso interesante de creación de empleo asalariado, y una caída en el empleo por cuenta propia, lo que estaría dando cuenta de que hay un impulso de lo que llamamos los mercados más formales de empleo, esta es la parte positiva, por la cual el Gobierno se alegra", detalló.
Sin embargo, el doctor en Economía expresó que "hay una parte que no es tan positiva, y es que la mayoría de los nuevos contratos que se están firmando son a plazo fijo, y a corto plazo además, por obra o faena en algunos casos ... esto lo que quiere decir es que a pesar de que el sector privado está creando empleos asalariados, lo está haciendo de una manera distinta a como lo hacía en el pasado, que eran contratos de tiempo indefinido, porque quieren evitarse el sector privado el alto costo de despedir un trabajador, por razones que tienen que ver con la legislación laboral".
Morandé concluyó que se debe "motivar" a los privados para que retomen la contratación indefinida, pero esto pasa por definir qué se desea como país, que haya más empleo, lo que implica sacrificar parte de la "estabilidad nominal en el trabajo", o si "protegemos a los que ya tienen empleo, en desmedro de los que no lo tienen".