Dulanto ve un mejor escenario para proyecto de impuesto a la minería
La iniciativa que busca salvar la idea tras el royalty, rechazado por el Senado en agosto pasado, genera muchos consensos, según el ministro de Minería.
La iniciativa que busca salvar la idea tras el royalty, rechazado por el Senado en agosto pasado, genera muchos consensos, según el ministro de Minería.
Al hacer un balance de la gestión de la cartera, el ministro de Minería, Alfonso Dulanto, afirmó que el texto legal que establece un impuesto a la actividad, en reemplazo del fracasado royalty, tiene una mejor perspectiva en el Congreso, por lo que no debería haber problemas para su aprobación.
El secretario de Estado afirmó que ahora incluso los privados creen que este tributo es mejor que la regalía propuesta, por lo que espera que se recauden los 150 millones de dólares pretendidos con la idea.
"No queremos que pierda la competitividad, no que queremos que pierda los incentivos, pero creemos que es razonable buscar una distribución de esa renta diferente", comentó.
Además, Dulanto señaló que el rechazo del Senado, en agosto pasado, al proyecto original dejó varias enseñanzas al Gobierno.
Una es la imposibilidad de tramitar algunas ideas legislativas de acuerdo al quórum que establece la Constitución, a la vez que a pesar de la discusión que se dio en el país, no hubo ningún retroceso en los niveles de inversión.
Asimismo, consideró que el impuesto de entre cuatro y cinco por ciento no pone en duda la propiedad de los yacimientos ni las inversiones a corto y largo plazo que contemplan las empresas.
Dulanto señaló que la rentabilidad promedio de las empresas entre los años 2004 y 2010 será de 25 por ciento, cifra que tendrá una merma de sólo cuatro décimas de aprobarse el proyecto del Ejecutivo.
El pasado 15 de diciembre, La Moneda envió al Parlamento una iniciativa alternativa al proyecto de royalty minero, que establece el citado impuesto a las utilidades operacionales de todas las compañías que tengan ventas anuales sobre las 8.000 unidades tributarias anuales (UTA), equivalentes a alrededor de cinco millones de dólares.