"Pareciera que estuvo todo Chile acá afuera, porque me hicieron transpirar hasta el alma", aseveró, al comienzo de la conferencia de prensa, Leonardo Méndez, aún no repuesto del acoso de fanáticos y periodistas.
"La cagó. Es algo increíble. Allá (en Europa) les encanta lo que haces, pero acá es un amor profundo. Creo que acá valoran lo natural, lo chileno que sigo siendo, porque a pesar de que llevo 17 años fuera de este país, porque me fuí de 'broca', mi acentuación es la misma y soy igual de 'teflai' (flaite), de Valparaíso. Eso no se me va a ir nunca", añadió Méndez, cantante de gran éxito en todo Europa, donde lleva vendidas más de un millón de copias de su disco debut "Latino for Life".
Méndez partió a Suecia en 1986, cuando sólo tenía 11 años, infancia en la cual nunca tuvo la oportunidad de ir al Festival de Viña del Mar, por lo que su participación en esta edición representa algo más que un show para él.
"Es bacán. Creo que esta respuesta es para mi viejo. El nunca me llevó a Viña. No sé si fue de 'cagao' o de que no quería ir, por las colas, no sé. Pero ahora, imagínate, venir de vuelta a Chile e ir directo a platea... qué mejor cosa", comentó el músico, quien recibió un disco de platino por haber vendido más de 25 mil copias de su placa en nuestro país.
"Desde que empecé con la música tengo este sueño (el Festival) en la cabeza, es como una meta. Algunos quedan en la mitad porque son flojos. Pero yo no... yo me encuentro una persona perseverante, luchadora, que quiere lograr sus sueños, y creo que ahora lo he logrado", agregó Méndez, que destacó su identificación con Chile, aunque no dejó en el olvido a Suecia.
"Represento a Chile, pero en parte también a Suecia, que me ha dado la música y una familia, que en este caso son mis tres hijos, que me hubiera encantado haberlos tenido acá. Quizás saqué eso de mi viejo y de 'cagao' no los traje", bromeó el músico, que tendrá poco tiempo para visitar Valparaíso, debido a que el sábado ya debe estar de vuelta en el país escandinavo.
Respecto al show que presentará en el remodelado escenario de la Quinta Vergara, DJ Méndez resaltó que este carecerá de parafernalia.
"Voy a subirme como cualquier otro artista a mi escenario, a compartir con la gente. Es bien simple mi show; se trata de alegría, vibras positivas, transpiración, así que las mujeres lleven harto colaless, no lleven mucha ropa. Quiero transpirar, vacilar con la gente", sostuvo el cantante, quien prometió que junto a sus éxitos "Fiesta" y "Estocolmo" interpretará el tema "Madre Mía", dedicado a su progenitora, y parte del nuevo disco que saldrá a la venta en marzo o abril.
"Del frío (sueco) vengo a la calentura, porque espero que en Viña esté 'califa' la movida. Si no, la vamos a poner a temperatura rápidamente", agregó Méndez, evidentemente esperanzado del ambiente que podrá generar su participación en el certamen viñamarino.
El cantante chileno también rememoró los momentos difíciles que vivió en Suecia a finales de la década de los 80, donde debió lidiar con la delincuencia de los barrios marginales y con el racismo imperante en segmentos de la sociedad europea.
"Soy impulsivo, como artista y como persona, Mi temperamento es como las 'huifas'. No me gusta que me agarren para el hueveo, porque yo respeto a la gente, pero no me gusta que me falten el respeto", confesó, a manera de declaración de principios, el cantante, que detalló algunos de los conflictos que tuvo en Suecia.
"Lamentablemente tuve problemas con el racismo. Por defender a una familia peruana me sacaron la cresta, entre 20 ó 25 personas, por ser diferente, por tener otro color de piel. Pero siempre soy 'parao' y 'porfiao', como todos los chilenos", agregó.
DJ Méndez, evidentemente disfónico, negó que su estado de salud le impida subirse al escenario de la Quinta Vergara.
"Justo en Suecia anda un virus, porque no sólo yo, sino que varios en el grupo andan igual. Pero ese no es problema para mí, porque no me va impedir subirme al escenario después de haber viajado 23 horas", concluyó.